La mandataria llevó adelante una agenda de perfil económico. Lanzó personalmente la campaña “Carne para Todos” y luego presentó la serie Marcianos, que refleja las consecuencias del endeudamiento externo argentino.
El gobierno hizo todo para convertirlo en un caso testigo, con una decisión que pueda ser imitada por otras empresas. Ayer, en medio de una puja no tan silenciosa con las principales compañías del país para que incrementen la inversión, la presidenta Cristina Fernández recibió en su despacho al CEO global del Grupo Fiat, Sergio Marchionne, quien le anunció un desembolso de más de 100 millones de dólares para fabricar maquinaria agrícola en la Argentina. Cristina estuvo acompañada por Amado Boudou y Débora Giorgi: los dos ministros pasaron varias horas a solas con la jefa de Estado; en las reuniones también participó la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. Según pudo saber Tiempo Argentino, los funcionarios del área económica del Gabinete analizaron con Cristina el anuncio de una medida dirigida al sector empresario que se conocerá hoy al mediodía.
La agenda de la presidenta, ayer, reflejó las prioridades y preocupaciones del Ejecutivo: aparte de hacer un anuncio que apunta a fortalecer las inversiones, Cristina lanzó un programa de comercialización itinerante de carne a precios promocionales, el pegadizo “Carne para Todos”, desde la explanada de la Casa de Gobierno: el kilo de asado se ofrecerá a 10,50 pesos; el bife ancho a 11,80; la carne picada a 6,92 y la cuadrada a 13,13 pesos. La jornada se completó con la presentación de la serie Marcianos, un ciclo de seis capítulos en dibujos animados sobre las consecuencias del endeudamiento externo en la vida económica y social del país.
Producido por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el ciclo se difundirá los martes a las 22:30 por el canal Encuentro. “Este es un gran esfuerzo y una gran colaboración para ir desarticulando todo el andamiaje cultural y de información que justificó el endeudamiento. Hay que proporcionar instrumentos que ayuden a comprender qué nos pasó. No somos vagos, ni genéticamente somos un fracaso. Simplemente, las políticas aplicadas en el país nos llevaron a lo que ocurrió”, dijo la presidenta durante el acto en el Salón de las Mujeres del Bicentenario.
El CEO global de FIAT llegó a la Casa Rosada junto con toda la plana mayor de la empresa para América Latina. Marchionne estaba acompañado por el presidente de FIAT América Latina, Cledorvino Belini; el de FIAT Argentina, Cristiano Ratazzi; el titular de Case New Holland (CNH) para América Latina, Valentino Rizzioli; y el CEO de Fiat Powertrain Technologies (FPT) para el continente, Franco Ciranni. En la audiencia con Cristina, Marchionne confirmó que FIAT, a través de su subsidiaria CNH, invertirá más de 100 millones de dólares para fabricar tractores, cosechadoras y motores en la planta que la automotriz tiene en Córdoba. El desembolso creará 600 empleos directos y 1500 indirectos.
“En 1959 FIAT fabricó su primer tractor en la Argentina y llegó a fabricar 20 mil unidades. Ahora FIAT está volviendo a aquellos tiempos”, se entusiasmó ayer el mediático Ratazzi, hombre de negocios que nunca se caracterizó por la sintonía con el kirchnerismo. “Es la muerte de la institucionalidad”, supo decir sobre el pase al Estado de la administración de los fondos de las AFJP. Tras el anuncio sobre inversiones, en el que Boudou y Giorgi tuvieron un papel protagónico, Cristina salió a la explanada de la Avenida Rivadavia para ver de cerca los camiones frigoríficos del programa “Carne para Todos”. Los camiones recorrerán el Conurbano a modo de feria itinerante: el plan fue creado por la Secretaría de Comercio Interior que encabeza Guillermo Moreno y, en la logística, tiene el apoyo clave del titular de la Cámara de Empresarios y Comerciantes de Carnes y Afines de Mataderos, Ricardo “Ricky” Bruzzese. Histriónico, cercano a Moreno y a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Ricky es precandidato a intendente de La Matanza.<





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