La Presidenta dio un fuerte aval a los candidatos del kirchnerismo

La Presidenta dio un fuerte aval a los candidatos del kirchnerismo
Brizuela fue la única autoridad provincial que subió al palco. Cristina pidió apoyo para profundizar el modelo.
Un fuerte aval a los candidatos del Frente para la Victoria en la Provincia y un pedido de apoyo para dar continuidad a su gestión fue el mensaje político que la Presidenta dejó tras su pasó por Catamarca en la tarde de ayer.

Su visita apenas superó la hora y media y fue muy poco el contacto que tuvo con la gente, pese a que un importante número de militantes justicialistas, con pancartas políticas y banderas argentinas, había copado el predio de la fábrica recuperada ENCATA, cuya reapertura la Presidenta encabezó.

Tras recorrer las instalaciones, siempre acompañada de los candidatos a gobernador y vice del FV, Lucía Corpacci y Dalmacio Mera, y también del Gobernador de la Provincia -quien había estado previamente en el aeropuerto para recibirla-, Cristina subió al escenario que se había montado en el exterior de la fábrica. Allí, se abrazó con Corpacci , Mera y Raúl Jalil, candidato a intendente capitalino, y juntos posaron para una típica postal de campaña. A pocos metros, Brizuela contemplaba la escena.

En ubicación preferencial entre el público, estaban los operarios de la fábrica reabierta y toda la dirigencia kirchnerista: funcionarios, legisladores, intendentes y candidatos del sector para los comicios de marzo. La comitiva de funcionarios provinciales que llegó junto a Brizuela quedó relegada a un costado de la platea, de pie.

Tras las palabras del presidente del movimiento de fábricas recuperadas, Luis Caro, la Presidenta tuvo un contacto -en teleconferencia- con la ministra de Industria Débora Giorgi desde Loma Negra, la cementera ubicada en El Alto y también, del mismo modo, entró en un breve contacto con Andalgalá donde se inauguraron "virtualmente" obras hídricas financiadas con aporte nacional.

El mensaje de la Presidenta a los catamarqueños fue contundente, apasionado y se extendió por más de 20 minutos. Evocó en varias oportunidades a Néstor Kirchner y llamó a profundizar el modelo nacional, habló mucho de inclusión y también de federalismo y enumeró varios de los aportes que la Nación hizo en ese sentido. Tras comentar que el día anterior había estado en un acto en la costa bonaerense, remarcó "vengo de una provincia gobernada por un partido a una provincia gobernada por otro partido, sin hacer distinciones, porque es muy importante lo que hemos logrado todos estos años, concebir al país como un solo, como un verdadero federalismo".

Aseguró que, desde 2003, comenzó "el proceso de inclusión social y de cobertura social más importante que se recuerde en las últimas décadas" y, en ese marco, habló de los números de la asistencia social en Catamarca. "Aquí hay más de 10 mil nuevos jubilados, más de 41 mil niños reciben la asignación universal por hijo. Nos gustaría que fueran menos, nos gustaría que hubiera más trabajo, que hubiera más gestión también porque es necesario aunar esfuerzos, no vale la pena seguir peleando por consignas que enfrentan a los argentinos", dijo en un tiro por elevación al gobierno provincial.

Hubo otros tramos de su discurso que parecían tener como destinatario al oficialismo provincial: "Yo no vengo a hablar mal de nadie, los que hablan mal son los que no tienen nada de contar de lo que han hecho, y ustedes saben mucho más que yo lo que hicieron porque los que sufren nunca son los dirigentes, las malas gestiones siempre las sufre el pueblo", disparó.

Tras recibir la ovación de la militancia y tras un frío apretón de manos con Brizuela partió raudamente. Corpacci la acompañó en la salida.

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