Los nueve días de corte consecutivos en la Autopista Illia por un grupo de okupas que habían tomado terrenos federales del ferrocarril Belgrano Cargas, entre los últimos días de diciembre y primeros días de enero, hicieron ruido en algunos despachos oficiales.
La decisión fue tomada luego de la ocupación de los terrenos en cuestión y del corte de la autopista durante más de una semana. En reemplazo de Estefer fue nombrado el comisario Carlos Alberto Echaves. En la fuerza afirman que Estefer "no cumplió con los objetivos".
Pero en la villa 31 hablan de un presunto "arreglo" entre el personal de esa división y los okupas, por el que los policías, al enterarse de que en los terrenos del Belgrano Cargas se llevaría adelante un emprendimiento, habrían sugerido a los habitantes que era el momento de tomar el predio para forzar una negociación.
Tras la negativa de los gobiernos nacional y porteño de otorgarles los 50.000 pesos que exigían los okupas, fueron desalojados del terreno en disputa y de la autopista que mantenían cortada el pasado martes 7 de enero durante la madrugada.
Los cambios se dieron al tiempo que la Policía Federal realizó movimientos -algunos de ellos "vinculados a revisión de sumarios"- en otras trece dependencias de la ciudad de Buenos Aires, por orden del jefe de la fuerza, comisario general Román Di Santo.
Pero los voceros judiciales consultados aseguraron que el reemplazo de Estefer se dio luego de una investigación de Asuntos Internos de la Policía Federal, que también motivó el desplazamiento de otros jefes y oficiales del área de Transporte.
En cuanto a las responsabilidades de control de seguridad en la villas 31 y 31 bis, se supo que la Policía Federal sólo se ocupa de la prevención general de los delitos a través de un Destacamento de la Policía de Prevención Barrial, que funciona desde mediados de 2012.
En dichos asentamientos también funciona un destacamento especial de la Policía Metropolitana, que debe encargarse de las sanciones de faltas municipales, tales como controlar que no funcionen remises ilegales en la zona o vehículos no habilitados para el transporte de pasajeros, tal como los seis ómnibus que en la actualidad recorren las calles del citado asentamiento de Retiro.
Al cierre de esta edición, se desconocía si algunos de los agentes de ambas fuerzas de seguridad habían labrado actas de infracciones ligadas a este servicio ilegal de colectivos.

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