El cajón, que en el Mercado de Concentración valía 110 pesos, pasó a costar 120. En algunas verdulerías, el monto para los consumidores finales de la docena pasó de 15 a 18. Los apliques se registraron desde el sábado.
El sábado, cuando ingresó el nuevo cargamento de las frutas mencionadas al Mercado de Concentración de Corrientes, llegaron con una actualización de los costos, tal como informó el gerente del lugar, Julio Mallea, a EL LIBERTADOR.
"De 110, el cajón pasó a costar 120 pesos", comentó la fuente consultada, a lo que agregó que "se trata de una suba que no alcanza ni el diez por ciento".
Sin embargo, tal como explicó Mallea, la aplicación del incremento por parte de los vendedores minoristas es algo que escapa a las regulaciones que rigen en el mercado. En este sentido, según pudo saber EL LIBERTADOR, algunos consumidores debieron afrontar de un día para el otro el aumento de tres pesos en la docena de naranjas, por lo que de 15 pesos pasó a costar 18.
La modificación del costo final suscitó la preocupación de los compradores, ya que el cítrico es recomendado para la estación otoñal para evitar gripes y resfríos, por lo que se genera una demanda más marcada que en el resto del año, pero así como productos de otros rubros, no escapó a los incrementos que finalmente deben ser absorbidos por los consumidores.
AUMENTOS
PREVISTOS
Julio Mallea aseguró que en los últimos meses el comportamiento económico de frutas y verduras se mantuvo estable, por lo que no se registraron variaciones de precios.
Más allá de que los valores en el mercado se mantengan, el gerente del lugar indicó que "dependemos de las condiciones climáticas, sobre todo de las otras provincias, ya que el 85 por ciento de los productos no se produce en Corrientes".
A modo de ejemplo, señaló que la papa podría sufrir incrementos debido a las lluvias registradas en las zonas en las que se las cosecha. La razón radica en que mientras estén mojadas, no se pueden cargar porque se pudren, por lo que durante unos días se produciría un desabastecimiento y se elevarían los valores de aquellos que las tengan en stock.
APLICACIONES
DESMEDIDAS
Más allá del ejemplo concreto de la docena de naranjas que sufrió un incremento en el precio de tres pesos, Julio Mallea señaló que en las diferentes verdulerías, los propietarios aplican un sobreprecio que en muchos casos considera que es excesivo.
"La aplicación que realizan los minoristas es algo que excede a los costos fijados en el mercado", manifestó la fuente consultada, a lo que agregó que es "debido a que las reglas comerciales lo permiten, por lo que algunos remarcan los montos más que otros". En este sentido, la ubicación geográfica de la ciudad es uno de los factores que interviene en los montos finales.
Sobreprecios exagerados
Julio Mallea, el gerente del Mercado de Concentración, manifestó que una vez que los productos son adquiridos al por mayor para las diferentes tiendas de la ciudad, los precios dependen exclusivamente del comerciante.
Más allá del costo que le genera la compra, en muchos de los comercios los suben de manera desorbitante, como ejemplificó la fuente consultada por EL LIBERTADOR al expresar que "en muchos de los supermercados, en los que se venden frutas y verduras del mercado, aplican un sobreprecio que ronda entre el 200 y el 300 por ciento". En menor medida, en locales más chicos, los incrementos superan un porcentaje relativo al del aumento neto sobre el producto.
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