Las posturas políticas en el G20 sobre la intervención en Siria

Las posturas políticas en el G20 sobre la intervención en Siria
Con Estados Unidos y Rusia a la cabeza de las posturas más radicalizadas, apoyos y rechazos al ataque militar en el debate que se dará entre hoy y mañana en la cumbre de San Petersburgo.
Además de los temas de agenda previstos, la cumbre del G-20 que se realiza este jueves y viernes en San Petersburgo estará marcada por la tensión global que despertó el conflicto sirio y la posibilidad inminente de una intervención militar por parte de algunos países occidentales.

Estados Unidos asegura tener pruebas de que el régimen de Bashar Al Assad sería el responsable del ataque con armas químicas a la población siria que acabó con la vida de 1400 personas. Por lo que, tras la falta de consenso en la ONU, encabeza el intento por sumar respaldo en el debate que tendrá lugar en el foro económico.

A FAVOR. En el primer lugar de la lista de los países pro intervención se encuentra Washington, que logró conseguir el apoyo de su Parlamento para una intervención “limitada” sin el despliegue de tropas.

Entre quienes lo apoyan se encuentran Francia, en donde el presidente socialista François Hollande también considera que la resolución de la ONU es prescindible y puede ordenar el ataque sin consultar al Congreso.

El gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan, uno de los enemigos más encarnizados del régimen de Al Assad, manifestó que está dispuesto a apoyar el uso de la fuerza contra Siria, en donde “una tragedia humanitaria está teniendo lugar y nadie hace nada”, afirmó.

También el rey Avdullah, de Arabia Saudita, quiere que el régimen de Damasco sea derrocado, por lo que también apoya una intervención militar.

Finalmente, también el gobierno de Australia, que preside el Consejo de Seguridad pro tempore durante este mes, fue uno de los últimos países en sugerir que apoyaría la intervención.

EN CONTRA. Rusia se encuentra a la cabeza de la lista de quienes respaldan al régimen sirio, uno de sus mayores socios en Medio Oriente. Sin embargo, también deslizó la posibilidad de actuar si accedía a elementos concretos que prueben de forma fehaciente que el régimen sirio utilizó armas químicas en ese ataque. Aunque aclaró que nunca lo haría por fuera de las resoluciones del Consejo de Seguridad de ONU será inadmisible.

China también se opone a un ataque militar y pidió esperar los resultados de la investigación de la ONU en Siria sobre las armas químicas. "Una acción militar unilateral podría complicar más la situación así como la inestabilidad de la región", insistió hoy el vocero de la cancillería china, Hong Lei.

Italia pidió una “solución política” para la crisis en Siria ya que una intervención sin el aval de la ONU podría desatar una "conflagración mundial", manifestó el canciller, Emma Bonino.

El gobierno alemán de Angela Merkel, en la misma línea, pidió buscar el consenso del Consejo de Seguridad para actuar sólo en caso de que se compruebe el uso de armas químicas por parte del gobierno sirio.

Argentina rechazó de plano una intervención militar, al afirmar que “sería nefasta”. El gobierno de Cristina Fernández pidió “abogar por la paz, como ya lo han hecho el papa Francisco y también el titular de la ONU Ban Ki-Moon".

Brasil rechazó, junto con sus socios del BRICS, una intervención militar y abogó por un acuerdo político que ponga fin a dos años y medio de crisis en esa nación árabe. "No existe una solución militar”, dijo el canciller Luiz Alberto Figueiredo.

Desde la Unión Europea, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, señaló que “actualmente solo Francia quiere participar” de una intervención y aseguró que "no hay solución militar, sólo hay una solución política" para la crisis siria.

También India asegura que el ataque no ayudará a solucionar la crisis, a pesar de ser aliada de Estados Unidos. Opinó a su vez que los partidarios de un ataque a Siria deben aguardar por los resultados de las pesquisas de la ONU.

Sudáfrica enfatizó que "únicamente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas puede ordenar el uso de la fuerza militar en situaciones de conflicto" y que una acción por fuera implicaría una “violación de la ley internacional”.

APOYO CON RESERVAS. Gran Bretaña fue uno de los primeros países que manifestó su apoyo a Estados Unidos, pero el primer ministro conservador, David Cameron, recibió un duro revés en el Parlamento, donde los legisladores votaron contra cualquier participación militar del Reino Unido en el conflicto.

Situación similar se dio en Canadá, donde el primer ministro canadiense Stephen Harper indicó que su gobierno apoya a los países aliados que contemplan una acción militar en Siria, pero aclaró que Canadá no planea participar en ninguna misión en la nación árabe.

El gobierno japonés de Shinzo Abe manifestó posiciones contradictorias. Mientras que anunció su apoyo el pasado fin de semana, Brasil dijo que ambos rechazaban la intervención luego de mantener un encuentro bilateral.

AL MARGEN. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, evitó pronunciarse por una postura definida acerca del ataque a Siria y se espera que lo haga durante la cumbre del G-20.

En Corea del Sur, el gobierno no explicitó si apoyaría la intervención, aunque sugirió "que existe una relación entre Corea del Norte y Siria por las armas químicas", en referencia a su vecino y rival.

Finalmente, el gobierno de Indonesia tampoco se pronunció formalmente sobre la crisis y se espera que lo haga en la cumbre del G-20.

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