Lo dijo la madre de Matías; revelaciones del caso
No sienten odio. No ceden al resentimiento. Pero en los ojos llevan un profundo dolor. Y están convencidos de que el sufrimiento que viven puede transformarse en solidaridad para que la muerte de Matías no sea en vano. Sueñan con ayudar a cambiar valores de la sociedad.
María Inés, la madre de Matías Berardi, el chico secuestrado y asesinado el mes pasado en la zona norte del conurbano, espera, sin embargo, una respuesta de parte del poder político. Aguarda, incluso, una reacción que enmiende los primeros contactos que tuvo con la policía bonaerense, en los que le decían que probablemente Matías no estuviera secuestrado, que los pedidos de rescate podían ser una broma.
"No sabés si son ineficientes [los policías], inoperantes, si tienen mala intención o si existe algo encubierto detrás", afirmó la mujer, que es maestra en un jardín maternal. Lo hizo durante una entrevista con LA NACION. A su lado, Juan, su esposo, médico veterinario, agregó: "Es mejor canalizar lo que nos pasa por el lado de la solidaridad que por el del odio".
Junto a la Red Solidaria, de Juan Carr, ambos están organizando una actividad "simbólica y constructiva", que ayude a tomar conciencia de la indiferencia social que representan los 300 metros que Matías corrió pidiendo ayuda, sin éxito, luego de escaparse de sus captores. Quince personas lo vieron. Nadie lo ayudó ni llamó al 911.
Durante el encuentro con LA NACION, María Inés y Juan estuvieron calmos. Nunca levantaron el tono de voz. Hasta se permitieron sonreír al recordar a Matías, el mayor de sus cuatro hijos. "Tenía alma de líder. Era un líder positivo. Muchas veces fue elegido mejor compañero, tenía mucho carisma", coincidieron ambos.
-Tres semanas después del secuestro y asesinato de Matías, ¿qué sensaciones tienen?
María Inés : -Sigo teniendo la sensación de que hubo inoperancia policial. No sabés qué pensar....
Juan : -Tenemos la misma sensación de siempre, pero ahora lo vivimos en carne propia.
-¿En la investigación hubo poca capacidad para llevar adelante el rescate de Matías?
María Inés : -Te hacen repetir lo mismo todas las veces. No hay comunicación entre los organismos [del Estado]. Cuando ya habían hecho cuatro llamadas extorsivas, el jefe de la DDI de Campana [por la Delegación Departamental de Investigaciones] me plantea que por ahí no había un secuestro; que quizá se le había caído el teléfono a Matías y que podía ser una broma. Me dijo: "¿Está segura de que es un secuestro?".
-¿Cuándo decidieron denunciar lo sucedido?
María Inés : -Enseguida. Llamé por un teléfono al 911 y por otro a la comisaría de Ingeniero Maschwitz.
El matrimonio sigue molesto porque se enteraron por medio de la televisión de que Matías había sido asesinado, cuando el canal de noticias C5N dio la información.
Juan: -Antes de que encontraran el cuerpo de Matías, cuando se negociaba el secuestro, me llamó Daniel Hadad para preguntarme si necesitaba algo. Le pedí que el hecho no se hiciera público. Después, cuando apareció el cuerpo, lo primero que hizo fue poner la foto de Matías en C5N. Nosotros y nuestros hijos nos enteramos por la televisión. Pienso que hay gran falta de compromiso por parte de algunos medios de comunicación, a los que sólo les interesa vender la noticia.
María Inés : -Les interesaba tener la primicia de la muerte de Mati antes de que se enteraran los padres.
-Después de sus críticas a la forma en que se estaba llevando adelante la investigación, ¿recibieron alguna llamada de alguna autoridad?
María Inés : -No. Y creo que nos merecemos un reconocimiento de que hubo irregularidades. La forma de cambiar es reconocer lo que está mal. Las recomendaciones durante la negociación no fueron consistentes. Las irregularidades fueron claras y, para cerrar este punto en mi vida, necesito una explicación.
-¿Qué irregularidades estiman que hubo?
María Inés: - Todavía no está claro el sitio donde secuestraron a Matías. Tampoco cómo lo trasladaron desde su lugar de cautiverio hasta donde lo asesinaron. Mi hijo se escapó a las 19.30 y lo matan a las 6 del otro día. No se entiende cómo hicieron para tenerlo vivo todo ese tiempo y trasladarlo hasta Campana, donde lo matan. Se arriesgaron a que alguien hablara, porque cuando se escapa hay 15 personas que lo ven. No hay una explicación lógica. No cierra por ningún lado. ¿Cómo todo un barrio se calla la boca? Se conocían las actividades del herrero [por Richard Souto, procesado por la Justicia como presunto autor material del homicidio].
-¿Qué piensan de los vecinos a los que Matías pidió ayuda y nada hicieron para salvarlo?
María Inés: -El barrio debía saber lo que hacía el herrero, pero el miedo lo paralizó. Es un problema de todos. En este país sufrimos los desaparecidos, la AMIA, Cromagnon, pero gran parte de la sociedad sigue anestesiada frente al dolor del otro. No tengo odio porque el miedo y el odio nos destruyeron. Hoy, en cambio, siento la necesidad de construir algo, de que la muerte de Mati sirva para edificar, no para seguir destruyendo.
- ¿Qué sociedad quieren construir a partir de su dolor por el homicidio de Matías?
Juan : -Una sociedad más pareja, con menos diferencias.
María Inés: - Una sociedad que no se eduque en el resentimiento, más participativa, más solidaria. Libre de prejuicios.


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