La diputada se mostró muy crítica hacia sus ex aliados de la UCR y del PS. De los radicales, dice que hacen “papelones” y “se equivocan siempre”. De los socialistas, que “mienten”.
—¿Qué es lo que quiere Lilita Carrió?
—La Coalición Cívica tiene una estrategia, no es Lilita. Hubo un acuerdo para ganar la elección parlamentaria que fue exitoso. Y hay un acuerdo parlamentario que es exitoso. Ahora nosotros queremos armar una coalición para gobernar. Pero no queremos que termine en el fracaso. Nosotros decidimos que no estamos dispuestos a sacrificar los principios, y también decidimos que podemos ir perfectamente solos.
—¿Aspiran a romper el radicalismo?
—No. El problema es cómo se organizan los círculos concéntricos. Quiénes definen las estrategias de poder cuando se es gobierno.
—Hay radicales que retrucan diciendo que el problema es que ‘Lilita quiere ser ella quien tome las decisiones y no otros’.
—Si cada vez que el resto toma decisiones hace papelones... nosotros a los papelones no queremos ir. Una decisión colegiada, con personas que se equivocan siempre... a mí no me importan los cargos, pero yo no puedo condenar a la Argentina a la estupidez de un grupo de políticos que se lo lleva puesto el Gobierno cuando quiere.
—¿Hoy para la CC es indistinto si la UCR lleva a Cobos o a Alfonsín de candidato?
—Estamos preocupados en conducir el proceso político para salir a una república de abundancia y prosperidad. Y la verdad es que de los otros partidos hoy no nos interesan los candidatos. Sea Alfonsín o sea Cobos, porque la verdad es que estamos distantes.
—¿Por qué tanta animosidad contra Binner y el socialismo?
—Yo no tengo ningún problema personal con Binner. Yo creo que el socialismo traicionó al electorado en el campo. Yo recorrí con Giustiniani y vi cómo decía que había que eliminar retenciones, y los veo ahora con otro proyecto, trabando el de la oposición. Yo tengo vergüenza y no puedo acompañar más a un socialista, porque mienten.
—¿Qué pasa con Solá?
—Tenemos todos muy buenos acuerdos parlamentarios. Y yo tengo muchos novios. Fuera y dentro del Parlamento. Y él es uno más.
—¿Entonces, quién es el pretendiente ideal?
—El pretendiente ideal no existe. Está en el cielo. Me hubiera encantado casarme políticamente con Churchill o De Gaulle, pero están muertos.
—Por su defensa a Clarín recibió muchas críticas. ¿No le genera un problema quedar como la defensora del grupo?
—Así como defendería a Tiempo Argentino y a 6, 7, 8 si los quieren censurar, defiendo cuando se persigue injustamente. Me parece que Néstor Kirchner está siendo víctima de su propia ira


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