Con la meta desdibujada lo único que queda es un fenomenal derroche de plata que contrasta con necesidades sociales crónicas
TUCUMÁN.- El año 2015 tiene la particularidad de desafiarnos con la elección de candidatos a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y sin este mecanismo “democrático”, como ocurre por estos lares.
Pregunta: ¿Hizo bien Tucumán (a partir de la decisión politica del Gobernador JoséAlperovich) en no engancharse en la movida de las PASO? ¿Quién salió beneficiado con la negativa a filtrar partidos y candidatos en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias? Y, ya que estamos con interrogantes electorales, ¿les sirve a los candidatos citar encuestas donde cada sector asegura que está muy bien?
En épocas no muy lejanas, las personas que querían ser concejal, intendente, diputado o senador vendían su auto, casa, terrenos o sacaban un crédito para afrontar la campaña. Cómo cambian las cosas. En la actualidad no existe un solo candidato, de cualquier fuerza política, que sufra menoscabo en su patrimonio, todo lo contrario.
Parece que “democratizar” los partidos políticos demanda una inversión millonaria. Pero, no se ve que estemos siquiera acercándonos al objetivo. Con la meta desdibujada (sumar más democracia a la democracia) lo único que queda es un fenomenal derroche de plata que contrasta con necesidades sociales crónicas. En ese sentido, con PASO o sin PASO, lo que están gastando en la campaña política es un escándalo.
Asimismo, las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias acabaron siendo una trampa como herramienta pretendidamente democrática porque sólo sirve a la mayoría que detenta el poder, que, paradojalmente impulsa las PASO pero que -por ejemplo- no permite la competencia interna. Una puesta en escena muy costosa que no resuelve las internas que tienen los propios partidos políticos. Después de las PASO igual tendremos enjuagues, arreglos espurios, y quizás hasta algún “muerto” en manos de propios, que será endosado al contrincante. “Panqueques” hubo, hay y habrá siempre en política, con o sin elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
Hoy no compiten líneas al interior de la UCR o el PJ sino Daniel Scioli, Mauricio Macri o Sergio Massa. Es decir nombres propios, no estructuras. Y allí entonces es donde pierden los partidos políticos y ganan los aparatos publicitarios. Aquí entramos nosotros para darle el toque de sutileza a un macabro juego de silenciamiento de la pluralidad de voces que supone el sistema. Realmente preocupante el rol de los medios de comunicación. Nos debemos una profunda autocrítica.
Definitivamente, como está formulado el proyecto de las PASO, tiende a eternizar a quien está en el poder. Lo que pasa es que es una herramienta para una democracia con sistemas de partidos políticos fuertes, algo que hace mucho perdió la Argentina.
¿Entonces? ¡Qué democracia “ni qué ocho cuartos”! Llega y se impone el que tiene más gorda la billetera, rodeado de alcahuetes serviles que no conocen la dignidad. Dura realidad que costará aceptar si queremos ajustar este mecanismo democratizador (PASO) para que algún día cumpla el rol que le fue asignado y que por lo general perdemos, lo que se llaman “espíritu” de la ley. Estos vicios de las PASO hace que no haya casi diferencia con las provincias que no adhirieron a esta herramienta. En síntesis, falta mucho para que seamos una provincia y un país serio, democráticamente hablando.
En cuanto a las encuestas son más de lo mismo, deberían solo limitarse a auditar los gastos de campaña y el origen de los fondos, y tendrán el resultado electoral sin margen de error.



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