Este martes, el sitio que funcionará durante la dictadura como un centro clandestino y una maternidad del circuito Camps, será declarado "Espacio para la Memoria y Promoción de los DDHH".
Desde este martes, la Comisaría 5ª de La Plata se convertirá en "Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos". Esa seccional de la capital provincial, durante la dictadura cívico militar, funcionó el núcleo duro del centro clandestino de detención: los calabazos y la maternidad clandestina, en la que nacieron y fueron apropiados, al menos, dos bebés. Con la apertura del espacio, la provincia comenzará a cumplimentar lo solicitado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata, que en diciembre de 2012 instó al Ejecutivo a desafectar del funcionamiento policial de ese sitio y convertirlo en un lugar destinado a promover la memoria, en la sentencia del juicio por el Circuito Camps que condenó a 23 represores.
El acto de apertura será este 17 de marzo a las 11, en esa comisaría ubicada a 15 minutos de la casa de Gobierno, en el casco urbano de la ciudad de La Plata. No habrá cortes de cintas, pero estarán presentes el gobernador Daniel Scioli; el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda; su par bonaerense, Guido Carlotto; la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y el nieto restituido nacido en esa dependencia, Leonardo Fossati, entre otros representantes de organismos y funcionarios.
Se tratará, en rigor de la apertura del espacio y la inauguración del comienzo de los trabajos que consistirán, en su primera etapa, en el relevamiento, conservación y reconstrucción del lugar donde funcionó la maternidad clandestina y los calabozos. Esas tareas se realizarán en base a los testimonios que los sobrevivientes aportaron en las diversas causas judiciales durante 31 años desde el retorno de la democracia.
El espacio que se abrirá al público son los fondos de la comisaría, explicaron desde la Dirección de Políticas Reparatorias de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia. En esos consistirá la primera etapa de su puesta en funcionamiento. Ese sector fue separado por una pared vidriada del resto de la seccional, que continuará funcionando como tal mientras el Ministerio de Seguridad busca un espacio cercano donde mudarla para desafectar el edificio completo. De todas formas, el ingreso al Espacio para la Memoria será por un acceso diferenciado: el mismo portón por donde las patotas de Ramón Camps ingresaban a los detenidos durante los años de plomo.
La provincia también desafectó dos oficinas para que instalen sus oficinas el área Sitios de Memoria de la Dirección de Políticas Reparatorias, la Secretaría de Nación y la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Su objetivo será avanzar en las tareas de investigación y archivo y, en el corto plazo, organizar visitas guiadas para escuelas y público en general.
"Se va a trabajar sobre los calabozos, la cocina que fue utilizada como maternidad clandestina y se montarán dos oficinas para la investigación y el relevamiento de archivos", detalló Fossati, quien representará a Abuelas en el Espacio.
El 19 de diciembre de 2012, el presidente del TOF Nº1 de La Plata, Carlos Rozanski, leyó las condenas a 23 represores –16 de ellos, a perpetua– por los crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención del Circuito Camps. La Comisaría 5º y el Destacamento de Arana, que dependía de esa seccional, fueron dos de los centros clandestinos que concentraban la mayor cantidad de los imputados, entre ellos, el máximo jefe vivo, Miguel Osvaldo Etchecolatz.
En esa sentencia condenatoria, los jueces también exhortaron al Poder Ejecutivo bonaerense a que desafecte los edificios policiales donde funcionaron los centros clandestinos y pidieron que la Comisaría 5º y el destacamento de Arana sean convertidos en sitios de memoria.
Arana, ubicada en las afueras de la ciudad, ya cuenta con un espacio preservado que resguarda las excavaciones con las que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) determinó la existencia de restos humanos carbonizados, balas, casquillos y otras evidencias del genocidio. Aún resta la mudanza y desafectación completa de esa dependencia policial. Lo mismo ocurrirá con la 5º, donde el espacio de memoria ocupará sólo un sector.
Después de ese pedido judicial, la provincia comenzó junto con Abuelas y Secretaría de Nación los trabajos para convertir la comisaría en Espacio de Memoria. En diciembre de 2013 se realizó el primer paso con la señalización del sitio, y el gobernador, acompañado por Fossati y Carlotto, recorrió el lugar. En febrero pasado comenzaron los trabajos para separar el núcleo duro del ex centro clandestino, del resto de la seccional.
En la apertura de sesiones legislativas del 2 de marzo pasado, el gobernador había anunciado el inicio de los trabajos. "Como un compromiso más en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, en pocos días inauguraremos, y están todos invitados, un nuevo Espacio para la Memoria en la Comisaría 5º, aquí en La Plata: allí donde se impuso el terror a través de la tortura y la desaparición, e incluso funcionó una maternidad clandestina, vamos a poner en marcha un espacio colectivo de reflexión y conocimiento”, señaló Scioli.
La Comisaría 5ta funcionó como centro clandestino de detención y torturas durante la última dictadura cívico-militar de 1976-1983 y formó parte de "Circuito Camps", una red de 29 centros ilegales de detención comandada por el ex general Ramón Camps.
La sección también funcionó como una maternidad clandestina: en la cocina de la dependencia policial, que estaba pegada a los calabozos donde eran arrojados los hombres y mujeres detenidos desaparecidos, nacieron Leonardo Fossati, apropiado y restituído en 2005, y Ana Libertad Baratti de la Cuadra, quien supo su verdadera identidad en agosto del año pasado. Sus padres, Inés Ortega y Carlos Fossati, y Elena de la Cuadra y Héctor Baratti, respectivamente, fueron asesinados y sus cuerpos desaparecidos por el terrorismo de Estado.
Por ese lugar de La Plata, también pasaron otros niños que luego fueron apropiados, como Sabino Abdala y Ana Gatica Caracoche. E incluso en ese lugar fue torturada –y luego desaparecida– una nena de 14 años, Mónica Santucho.
En total, se calcula que en la comisaría 5ta fueron detenidas unas 300 personas. Todas esas historias fueron contadas, juzgadas y sus responsables condenados en 2012.




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