Lo acusan de preparar el terreno para volver y no apoyar a su candidata
"No descarto volver a La Moneda, pero no es cierto que exista ese proyecto. ¿Cómo lo voy a descartar? Mi mujer, cuando se lo comenté una vez, me dijo: «Ni lo pienses». Yo le hice caso y no lo he pensado, pero no renuncio a pensarlo en el momento oportuno, que no es hoy día, si las circunstancias son las apropiadas", dijo Piñera en una sorpresiva entrevista televisiva, en la cual se hizo cargo por primera vez del secreto a voces que ronda los últimos días de su administración.
Tal confesión, sin embargo, le trajo más de un inconveniente. Y no precisamente desde la oposición, sino desde su propio sector político, que ha dado a entender en todos los tonos que Piñera ha dedicado mayores esfuerzos a cultivar su propia popularidad que a apoyar a la candidata oficialista para las próximas elecciones de noviembre, la ex ministra Evelyn Matthei.
"El presidente Piñera quiere ser candidato en 2017 y yo no estoy dispuesto a votar por él, porque hoy está privilegiando su candidatura sobre la de Matthei", se quejó Felipe Ward, diputado de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI).
Cinco meses antes de entregar el poder a su sucesor, que según el marcado favoritismo en las encuestas no debería ser otro que la ex presidenta Michelle Bachelet, Piñera ha optado en las últimas semanas por desmarcarse de la derecha más dura, distanciándose considerablemente del oficialismo en el emblemático 40° aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, que derrocó al presidente socialista Salvador Allende (1970-1973) y dio paso a la dictadura comandada por el general Augusto Pinochet (1973-1990).
En una entrevista durante los días previos a esa fecha, Piñera instaló el polémico concepto de "cómplices pasivos", en referencia a políticos, periodistas y jueces que hicieron la vista gorda durante los años más duros de la represión militar. Ello incomodó ostensiblemente a muchos miembros de los partidos oficialistas, Renovación Nacional y la UDI, que exigieron al presidente precisar sus dichos y hacer referencia al quiebre social y democrático que gatilló la intervención militar de 1973.
"Él [Piñera] no cree en los proyectos colectivos y ya no le importa 2013. Hay una estocada por la espalda a la candidata oficialista", agregó el candidato a senador por Santiago Manuel José Ossandón, una de las voces más influyentes de RN.
A fines de septiembre, el presidente volvió a descolocar a su propio sector al anunciar el cierre del penal Cordillera, una lujosa cárcel para diez militares de alto rango condenados por violaciones de los derechos humanos durante la dictadura. Tal medida trajo un coletazo inesperado, con el suicidio de Odlanier Mena, ex director de la policía secreta de Pinochet..



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