Plan para construir 500 viviendas para trabajadores sindicalizados

En Capital y Goya presentaron ayer el programa habitacional financiado por la Nación que beneficiará a agremiados confederados de la CGT y la CTA. Nación subsidiará el 35% de la vivienda y el BNA otorgará un crédito a 20 años por el 65% restante. Detalles y alcances.
El director correntino del Banco de la Nación Argentina (BNA) Fabián Ríos, junto a un sector de la CGT-Regional Corrientes (liderado por Alfredo Moliné y Ramón Cristaldo que agrupa a más de 35 sindicatos); la nueva conducción de la CTA correntina; y representantes locales de la Cámara Argentina de la Construcción, presentaron ayer en Capital y Goya el Programa Nacional de Viviendas para Trabajadores Sindicalizados.

Tal vez coincidencia, o fue una contestación al convenio que el lunes pasado firmó el gobernador Ricardo Colombi con el otro sector -minoritario- de la CGT local (conducido por Rubén Suárez) para la construcción de 100 viviendas en Capital a través del INVICO.

El programa habitacional, del que ayer hicieron la bajada local, tiene características que lo muestran como más ambicioso. No sólo por la forma de financiamiento de las casas a construir, sino también por las proyecciones de mercado. Aseguran que en los próximos dos años unos 500 trabajadores correntinos (sindicalizados) podrían acceder a una vivienda a través de este plan. Que además generará unos 1.500 puestos de trabajo directos y otros miles indirectos.

El plan surgió por el pedido que el secretario general de la CGT nacional, Hugo Moyano, le hizo a la presidente Cristina Fernández de Kirchner el pasado 17 de octubre en el acto por el ‘Día de la Lealtad Peronista‘ en la cancha de River ante 140 mil personas.

Se planea construir cerca de 17.000 casas en todo el país en los próximos dos años. A través de la Secretaría Nacional de la Vivienda, la Nación subsidiará -sin reintegro- el 35% del valor de la casa. El 65% restante será aportado por las empresas constructoras, que recibirán un crédito del BNA por el mismo monto.

Los beneficiarios deberán aportar el 10% del valor “durante la construcción”. El 55% será transformado en un crédito hipotecario a pagar en 20 años con una tasa fija del 12% anual en los primeros cuatro años, y luego tendrá una tasa variable.Los gremios de bases son los que deberán suscribir los acuerdos con las empresas constructoras, y de los cuales podrá surgir que las organizaciones aporten el terreno. “La idea no es armar casas aisladas sino barrios de obreros”, comentaron ayer en la sede de la UOCRA.

Los sindicatos elaborarán un listado de afiliados interesados. No existe un modelo único de casa a construir. “Las viviendas tendrán diferentes características, de acuerdo al nivel salarial del trabajador. Los que tengan salarios altos podrán optar por viviendas de mejor calidad, que otros con salarios más bajos. Pero todos tendrán la oportunidad de acceder a una vivienda digna”, explicó Ríos.

Algunas limitantes: la cuota de la hipoteca no superará el 30% del salario del grupo familiar. La superficie a construir deberá superar los 55 metros cuadrados y tener un máximo de 100 metros cuadrados. El precio de las viviendas estará entre $220 mil y los $600 mil.

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