Luego de fracasar la conciliación entre los distintos sectores de la CGT durante la reunión que ayer tuvo lugar en el Ministerio de Trabajo, el titular del gremio de los judiciales manifestó la "voluntad" del moyanismo de frenar la fractura de la central obrera, aunque dejó claro que no se suspenderá la convocatoria del jueves de la semana próxima en que se elegirá una nueva conducción.
"La voluntad nuestra no es la ruptura, sino todo lo contrario", dijo Julio Piumato al defender el comicio de delegados del 12 de julio próximo, en que Hugo Moyano intentará revalidar su cargo por cuatro años más, sostuvo que ese proceso "es el más transparente de renovación de autoridades que se conoce en la historia del movimiento obrero argentino" y criticó la mediación del Ministerio de Trabajo, entre ambos sectores, al calificarla de "improcedente".
La cartera que conduce Carlos Tomada no pudo conciliar ayer las posiciones enfrentadas que mantienen los sindicalistas que responden a Moyano y sus opositores, en torno al congreso del jueves próximo. Pero a pesar de los paños fríos que hoy intentó poner Piumato, el secretario general de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, no sólo ratificó la decisión de convocar a un congreso paralelo, sino de recurrir a la Justicia, "sin esperar hasta el 12 de julio".
"No tiene retorno, ya está", sostuvo el titular de Luz y Fuerza y señaló que si bien su sector hizo "la propuesta de levantar la impugnación si ellos levantaban el congreso" del moyanismo previsto para el próximo jueves, "dijeron que no tenían facultades para decidirlo y todo quedó como estaba: mal".
"Nosotros vamos a convocar a un congreso, claro", enfatizó Lezcano, quien aseguró que el sector de los Gordos "somos mayoría en el Consejo Directivo y en el secretariado; nosotros podemos seguir funcionando como si estuviéramos en la CGT. No estaremos en la sede (de Azopardo), estaremos en otro gremio, en otro lado, pero vamos a seguir sesionando".




Comentá la nota