Los entrenadores jóvenes cada vez tienen más cabida en el juego; una generación que asoma con entusiasmo.
Jóvenes y con futuro. La lista la encabeza Luis Zubeldía, el astuto técnico de Lanús, de apenas 29 años. Desde que abandonó su oficio por una maliciosa lesión, Luis siempre pensó en dirigir grupos. Ladero de Ramón Cabrero en el exitoso Apertura 2007, luego de la partida del veterano conductor tomó la posta con un estilo franco y sencillo. Tiene, claro, la lógica de sus dirigidos: los entiende, los comprende, siente como ellos. Algo similar les debe ocurrir a colegas -casi todos exitosos en su aventura en pantalones cortos- que tienen diez años más, pero que entienden el juego de los chicos. Saben que el tiempo se pasa entre la computadora y la PlayStation, como antes ocurría con las cartas y las trasnochadas charlas de la vida. Ellos son Diego Cocca, Diego Cagna, Diego Simeone y Antonio Mohamed. Y cada uno en lo suyo, le fue muy bien. Si no salieron campeón, casi lo logran. Y si se salvaron del descenso, lo hicieron con propuestas, en su mayoría, saludables, agresivas. Como que la nueva generación de los DT no tiene tantos temores: asume riesgos.
Quedaron demasiado atrás de aquella polémica entre el fútbol vistoso de César Menotti o el resultadista de Carlos Bilardo. Tal vez, el que buscó un equilibrio, en su momento, entre esas dos vertientes, cuando comenzó, muy joven también en esta profesión, haya sido Daniel Passarella. Allí se abrió un camino extenso, en el que hubo de todo. Cuentan que siempre dirigen los mismos. Que es una rueda: el que se va de aquí termina allí y así. Esta tendencia, sin embargo, parece desmentir esa teoría: la sangre joven domina la escena doméstica. Y la mayoría no hace mucho que ensaya tácticas y estrategias. ¿O no es así, Bichi Borghi, supercampeón detrás de la Cordillera? ¿O no es así, Pipo Gorosito, que arrancó de muy abajo y con estudios en Europa hasta tocar el cielo de River?
Hay otros casos, claro. No son todos pibes en el universo de los técnicos. Hay personajes curiosos, de la generación intermedia, que exponen su filosofía peculiar, como Ricardo Caruso Lombardi, luego de muchos años y controvertidos en el ascenso. Como Zielinski o Rivoira, que tratarán de demostrar, detrás de las urgencias, que están preparados para la categoría mayor, y de poner su sello en dos conjuntos apenas ascendidos... por ellos.
¿Y el Tolo Gallego?¿Y el campeón, el Tigre Gareca? ¿Y el otro campeón, el continental, Alejandro Sabella, que apenas hace unos meses se decidió a ser el líder de un cuerpo técnico? Pero, sobre todo, Angel Cappa (62) y el Coco Basile (65). Pues, de ellos también se trata esta historia. Siempre hay buenas excepciones a la regla. Son una suerte de contrapunto de esta tendencia, los hombres que resisten al paso del tiempo. Los que demuestran que saber dirigir no tiene fecha de vencimiento. Ni años de documento. Como si se tratase de la experiencia que todo joven equipo necesita para aspirar a la gloria. Siempre hubo, siempre habrá, grandes entrenadores en el fútbol doméstico. Hasta Diego Maradona ofrece su apasionante recorrido en la selección como N» 10 en esta nueva experiencia de conductor. Claro: también es joven. Es que de sangre joven se trata. El Apertura lo sabe muy bien.
Las edades de los DT
Luis Zubeldia ; 29; Lanús
Diego Cocca ; 39; Godoy Cruz
Diego Cagna ; 39; Tigre
Diego Simeone ; 39; San Lorenzo
Antonio Mohamed ; 39; Colón
Claudio Borghi ; 44; Argentinos
Néstor Gorosito ; 45; River
Leonardo Madelon ; 45; Gimnasia LP
Ariel Cuffaro Russo ; 46; R. Central
Jorge Burruchaga ; 46; Arsenal
Ricardo Caruso Lombardi ; 47; Racing
Ricardo Zielinski ; 49; Chacarita
Héctor Rivoira ; 49; Atlético Tucumán
Ricardo Gareca ; 51; Vélez
Roberto Sensini ; 52; Newell´s
Américo Gallego ; 54; Independiente
Alejandro Sabella ; 54; Estudiantes
Julio Falcioni ; 54; Banfield
Angel Cappa ; 62; Huracán
Alfio Basile ; 65; Boca






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