El peronismo juvenil: desde la disgregación a la organicidad

El peronismo juvenil: desde la disgregación a la organicidad
"Hubo un relato sobre la política que se trataba de una actividad oscura, sucia, vinculada a lo mafioso, lo cual en muchos casos era cierto".
Diversos grupos juveniles identificados con el peronismo buscan darle continuidad a aquella "juventud maravillosa" como la había calificado en los ’70 el propio general Juan Domingo Perón. Organizaciones como La Cámpora, Descamisados, Movimiento Evita, Juventud Sindical Peronista, etcétera, se han propuesto retomar aquellas banderas y reactualizarlas en función de los tiempos presentes.

EL LIBERTADOR dialogó con uno de esos jóvenes peronistas (que quiere escapar de su "mediatización" y por ahora prefiere el anonimato) que se animó a responder cómo es su visión de la participación de los jóvenes en la política en general y particularmente dentro de las filas del justicialismo.

No tuvo dudas en definir como una "década ganada" a este tiempo que arranca en 2003, que dio lugar a "muchas formas del quehacer político, abriendo las compuertas a la participación de los jóvenes como un agente vivo dentro de la política".

En definitiva, según su visión, se dio un "despertar fuerte tanto cualitativa como cuantitativamente" por parte de la juventud. Lo definió como un "click" después de "treinta años de antipolítica, en que el relato sobre la política era que se trataba de una actividad oscura, sucia, vinculada a lo mafioso, lo cual en muchos casos era cierto".

"Quien se dedicaba a la política regalaba su honor y su honra: ese era el discurso predominante", ilustró. Pero consideró que la irrupción de Néstor Kirchner en el escenario nacional trajo un cambio. Destacó, en tal sentido, dos frases del fallecido ex Presidente: "No dejaré mis ideales en la puerta de la Casa de Gobierno" y "Cuando la juventud se mueve y marcha, el cambio es inevitable". Esos conceptos disparadores y "la actitud concreta del ex Presidente, hicieron que se sumen muchos más jóvenes" a la actividad política.

-¿Creés que la aplicación ahora del voto a los 16 años, estimulará aún más esa participación?

-Hay cuestiones que tienen que ver con lo jurídico y lo que un Estado instituye como norma. En ese sentido la intervención del Estado es tratar de hacer más amplia esta inclusión. Creo que el nuestro es un modelo que incluye desde todos los lugares. También a la juventud.

De todos modos, reconoció que aún "hay mucha tarea por hacer", porque desde la política actual, incluso desde el propio partido de pertenencia, "posibilitar la participación de la juventud tal vez no sea del todo comprendido".

Confió, por último, en las camadas de estudiantes secundarios, más allá del acto formal de poder votar. "Los jóvenes ‘adultos’ tienen una mirada un tanto más sesgada; pero los secundarios son capaces de un protagonismo más genuino, con experiencias generadoras de mayor riqueza conceptual. Veamos cómo esto se desarrolla hacia futuro", concluyó.

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