El primer acertijo está resuelto: los dos primeros lugares en las listas del peronismo disidente en la provincia de Buenos Aires serán ocupados por Francisco De Narváez y Felipe Solá. Ahora, resta otro paso complicado que podría generar más tensiones con los socios macristas: definir en qué proporciones se repartirá el resto de los lugares expectantes de la lista de candidatos.
Por ahora, y de acuerdo a los nombres que hicieron circular De Narváez y Solá, el macrismo sólo colocaría uno o dos candidatos dentro de los primeros diez lugares. El felipismo aspira a ubicar cinco o seis de los suyos en los primeros puestos. Solá impulsa a Jorge Sarghini (que buscará renovar su banca), a Eduardo Amadeo (ex embajador en Estados Unidos durante el gobierno de Eduardo Duhalde), Roberto Moullierón (ex ministro de Trabajo de Solá en la Provincia) y Claudia Rucci, hija del sindicalista asesinado José Rucci que llega por su relación con Gerónimo "Momo" Venegas, titular del gremio de los peones rurales.
Por el lado de De Narváez, estarían confirmados Gustavo Ferrari, hombre de los negocios y de su extrema confianza, y Alfredo Atanasof, ex jefe de Gabinete de Duhalde.
Al menos por ahora, el único macrista que figura en los borradores es Jorge Triaca, hijo del fallecido sindicalista de los Plásticos y ex ministro de Trabajo de Carlos Menem en 1989. Otros mencionan a Rubén Ledesma, actual diputado provincial y sindicalista de Empleados de Comercio.










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