El Presidente de la Cámara de Diputados dialogó ayer con Cadena Sudamericana. Lo hizo con el periodista Daniel Romero, y entre otras cuestiones abordó la controversia con la diputada Mercedes Yagueddú, en el marco de la elección del Secretario. También se refirió al trámite a dar al proyecto de reforma al Código Procesal Penal y admitió que podría dialogar con el flamante presidente del Partido Liberal luego de que hagan pública la decisión de concluir la alianza con el Frente para la Victoria.
A continuación, el desarrollo del diálogo entre el Presidente de la Cámara baja y el periodista de Radio Sudamericana:
Daniel Romero: ¿Cómo quedó después de la elección del Secretario de Comisiones?
Cassani: Quedó bien. Se generó una expectativa inusual, convengamos que un Secretario es importante como todos los funcionarios, pero no daba para generar el clima que se generó. Confieso que mucha gente desde la lógica inexplicable que se haya generado semejante tensión que felizmente la pudimos controlar, que se pudo desarrollar la elección dentro del marco correcto, donde cada uno dijo su postura y ya concluida la elección como que se aquietaron las aguas y ya no hubo contratiempos.
Yo trato siempre de poner el equilibrio, de tratar de encontrar los espacios para que más allá de las aspiraciones de los partidos y bancadas, se genere un clima de convivencia, de concordia. Usted me conoce: yo no soy un hombre de la confrontación por la confrontación misma. Yo siempre intento generar espacios para incluir, para que todos nos pongamos de acuerdo, tratando de que nadie se sienta que perdió. Porque cuando uno conforma un cuerpo colegiado, a veces la postura de uno tiene mayor acompañamiento que otros. Pero esto no significa ni la vida, ni la muerte. La verdad que era incomprensible que si nos pusimos de acuerdo para elegir por unanimidad las autoridades de la Cámara, presidente, vicepresidentes, si habíamos votado por unanimidad la integración de las comisiones; era casi insólito que se haya generado una tensión para elegir un funcionario. Pero eso pasó, a veces ocurre. Pero por supuesto que primó el entendimiento. Ya pasó. Tal vez alguno quede resentido o enojado, pero son circunstancias puntuales que quizá con el derrotero o con la actividad cada uno vaya encontrando el ejercicio de conformar cuerpos colegiados. Hay que conseguir el acompañamiento de la mitad más uno de los integrantes. Yo quiero ratificar que el Presidente siempre trató de trabajar para encontrar entendimiento.
DR: La diputada Yagueddú dijo que había cosas oscuras entre Vallejos y usted, ¿que quería conocer ella?
Cassani: Fue poco feliz. La verdad que estuvo poco feliz cuando hizo uso de la palabra. Pero esto es así. Con el tiempo vamos a ir encontrando -con el Reglamento y la convivencia-, pero yo aspiro a que también ella entienda como es esto. No hubo acuerdo espurio ni tramposo. Yo inclusive pregunté en la sesión si alguien había sido objeto de apriete o presión. Pero no. Pero si hay algo que puedo exhibir es el respeto y el actuar con absoluta transparencia.
DR: ¿Qué trámite seguirá el proyecto de reformas al Código Procesal Penal?
Cassani: Se giró a comisiones. Los integrantes seguramente verán la metodología.
DR: Siempre que se habla de esto, se dice que usted tiene posicionamiento.
Cassani: Yo no integro las comisiones, así que esto es una cuestión que queda reservada a la comisión para el análisis y búsqueda de consensos para avanzar.
DR: Si evidentemente no integra, pero lo que dicen que como tiene influencia sobre otros legisladores hace que no pueda avanzar ese tema en la Cámara baja.
Cassani: Hay que esperar que los mecanismos parlamentarios y el tiempo vayan dando respuestas
DR: ¿Usted dice que este tema puede avanzar?
Cassani: No sé qué decirle. Es una composición distinta al año pasado. Le reitero: es la comisión la que analizará primero.
DR: ¿Hablará con Julián Miranda Gallino?
Cassani: Hablaremos con todos. Habrá que ver que hace el PL en los próximos meses, ver si siguen perteneciendo al FpV. Si no renuncian a la alianza, seguramente será muy difícil que podamos conversar.
Análisis de redacción
El hecho de que Colombi se haya decidido a inclinar la balanza y se haya involucrado personalmente en la disputa de días atrás en la Legislatura constituye la más concreta demostración de que -en términos de poder- había algo más que la disputa por la elección de un Secretario.
No era un cargo lo que estaba en juego, sino algo mucho más que eso.
No por algo Ricardo llegó donde llegó y se mantiene, algo por naturaleza mucho más difícil que el de llegar.
El primer mandatario es un hombre de poder y sabe -como pocos- cuando hay que jugar y hasta dónde. Cuando de poder se trata, no suele tener límites, más allá de que muchas veces lo ayuda la pequeñez de algunas acciones de sus circunstanciales oponentes.
Mientras otros disputaban un cargo buscando la forma de llegar sin importar cómo ni con quién, Colombi entendió que si para ganar había que sacrificar a un candidato de su mismo partido y aun apostar a alguien que ni siquiera pertenencia a ECO, el fin justificaba aquello de que para hacer la tortilla había que romper algunos huevos.
Como en otras oportunidades a lo largo de los últimos treinta y ocho años que el justicialismo está en el llano, hubieron los que prefirieron la jugada de corto vuelo, dejando que el árbol le tape el bosque.
Es el caso del diputado Vallejos. A la hora de votar fue funcional a los intereses de ECO. Ahora apunta a plantear la disputa como una interna dentro del PJ que -en los hechos- nunca hubo y pierde de vista una de las elecciones del General Perón, cuando en sus clases de conducción política citaba a un legislador espartano de apellido Licurgo. "Cuando los destinos de Esparta se deciden entre dos bandos, es tan inaceptable no estar en ninguno como estar en los dos".
El día de la votación, Vallejos estuvo en la vereda de enfrente del justicialismo y contribuyó -con su voto- a la derrota. Eso es lo que queda para el análisis. Es lo que no debe ocurrir más si es que el Partido de Perón pretende superar los mismos errores que vienen postergando su vuelta al poder por el voto popular.
El diputado Vallejos aún sigue sin dar cuenta en el PJ de cuáles fueron los acuerdos, que aunque mereció reproches en el recinto, desde hace tiempo hace cosquillas a la dirigencia peronista que entiende que hubieron partidas y contrapartidas a la hora de votar en Diputados la reforma del reglamento, el presupuesto y la autorización de nuevos empréstitos, todo a espaldas del Partido.
En este contexto no es válido ahora enojarse. Cada uno debe asumir sus errores. Dice el refrán: "Aquel que no tiene cabeza para pensar, debe tener espaldas para aguantar". Es lógico que así sea. Esto es política y no valen las medias palabras cuando de poder se trata.
La viveza de un par de compañeros llevó a una derrota al justicialismo en su conjunto. No perdió uno a expensas de otro un cargo. Fue el justicialismo en su conjunto el que perdió la oportunidad de anotarse un triunfo en un escenario complejo como es el de la Cámara de Diputados.
Esta es la mochila que lleva Vallejos y es por lo que debe responder al Partido que lo llevó a la banca que hoy ocupa.
Los peronistas no avalaron su nominación para ser funcional a los intereses de Cassani ni de Colombi
El problema -una vez más- estuvo en el justicialismo, que no acierta a recuperar la vocación de poder que ha perdido y con la cual no logra reconciliarse.
Cuando lo logre el poder, estará más cerca, aunque -con seguridad- no será con hombres que actúen como Vallejos que podrá lograrlo.

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