Patagonia Meat apuesta a la carne de cordero

Hasta este momento apostar a la carne de corderos no es una industria que genere demasiada ganancia pero en el frigorífico Patagonia Meat SA se espera que con la llegada del producto a las carnicerías, mejore el consumo de ovinos.
Argentino Pomphile, responsable de la planta, indicó que en este momento siguen con la faena de corderos, pero la actividad está condicionada por el ingreso de animales que llevan carniceros o los mismos productores agropecuarios. Hoy las instalaciones están impecables y el encargado explicó que la última faena fue la semana pasada.

Otra de las novedades del frigorífico es que desde que se abrieron a esta posibilidad, y la noticia se ha difundido, surgieron nuevas propuestas. Hace pocos días recibieron consultas desde Alta Italia. En esa localidad está la cooperativa ovina con mayor producción de La Pampa, de 12.000 corderos anuales.

Ese emprendimiento hasta ahora vende el ganado en pie pero están evaluando la posibilidad de realizar la faena e incluso generar una boca de expendio de cortes en General Pico.

En las góndolas.

Pomphile indicó que actualmente a nivel país el consumo de cordero es muy bajo. La carne porcina tiene un índice de siete kilos por persona y se espera que crezca, los ovinos van por debajo de esos valores con un máximo de cinco kilos.

Liderando el consumo "per cápita" está la carne vacuna con un margen de 50 a 60 kilos. Luego se posiciona el pollo entre 25 y 30 kilos por cada argentino. Al final queda el conejo con 50 gramos por persona.

Pero la carne alternativa podría tomar impulso si están las condiciones adecuadas, así lo piensa el responsable de Patagonia Meat que explica que para promover el consumo es necesario que el producto llegue a la góndola.

Si las carnicerías de la ciudad ya pueden poner a la venta cortes de cordero, de forma continua, el cliente se va a acostumbrar y además tendrá la seguridad que se cumplieron con todos los controles bromatológicos.

En diciembre comenzaron con las pruebas de faena de ovinos en el frigorífico local, con instalaciones que fueron pensadas para pequeños animales, y en un primer momento se trabajó con 20 corderos. Pero la estructura está preparada para atender grupos de hasta 100.

Respuesta.

Durante 2012 en esta ciudad hubo operativos de decomiso de carne en carnicerías que ofrecían cordero, producto de faena casera. Frente al descontento de los comerciantes perjudicados, la municipalidad y los organismos de control de la provincia afirmaron que no había seguridad en cuanto a las condiciones de sanidad de los animales o los requisitos bromatológicos.

Frente a este conflicto surgió la posibilidad que el frigorífico que usualmente trabaja con liebre incursionara en este rubro.

Pomphile detalló que los animales ingresan por un sector externo donde está la manga y hay un corral de descanso en el cual quedan los corderos hasta el momento de la faena. Entonces, ya se realiza un control acerca del origen del ganado, para determinar que sea "bien habido". Desde las 6 de la mañana inician las tareas en la planta. Primero los corderos reciben un shock eléctrico que los desmaya. Luego ingresan a unas piletas en las cuales son sacrificados. Posteriormente se les quita el cuero, se extraen las vísceras y las que son descartadas pasan por un proceso de termoprocesado y son destinadas a un "relleno sanitario". Después la carne con riñones, hígado, cabeza, lengua y seso pasan a la cámara de enfriamiento.

Cuando el producto ya está en una temperatura de entre cuatro y cinco grados centígrados está lista para salir de la planta. Con los sellos de aprobación de la oficina del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que está ubicada en el mismo predio, y el código numérico de Patagonia Meat en la carne, se carga todo en el camión térmico. Ese transporte realizará el recorrido hasta Bromatología del municipio y finalizará en el comercio de destino final.

Si la actividad se desarrolla, según espera Pomphile, habrá otros beneficios. Por ejemplo se podría aprovechar la sangre o parte de las "tripas" para subproductos. También la actividad frigorífica sería un incentivo para que los productores aumenten las majadas e inviertan en ganado ovino.

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