El pase de la Caja Previsional a la Nación y la eliminación del 82% de los jubilados es una orden que recibió del Gobierno nacional. El despido de empleados públicos para dar lugar a militantes de La Cámpora es otra de las órdenes recibidas.
La primera imposición a la que se debería enfrentar Camau en el caso de llegar a la gobernación de Corrientes es entregar el Instituto de Previsión Social (IPS) a la Anses. Esto implicaría una lisa y llana eliminación del 82% móvil para los jubilados correntinos y el cese inmediato del pago de los juicios por jubilaciones mal liquidadas.
Esto es algo que el jefe comunal correntino lo viene negando aunque cada vez con más tibieza, ya que en su última visita a Corrientes el titular de la Anses, Diego Bossio, le “recordó” la imposición y le recomendó no dar detalles de la cuestión sobre la que incluso en algún momento, cuando aún mantenían las esperanzas de lograr un triunfo electoral en Corrientes, se le envió un borrador.
Los compromisos también tienen un lazo económico muy fuerte con el poder K. Es así que, no bien Camau lanzó su candidatura a gobernador, Electroingeniería, una de las empresas emblema del kirchnerismo ya puso los ojos en la Dirección Provincial de Energía con la que aspiran a quedarse en caso de un triunfo K en Corrientes.
En materia de empleo público Espínola, si llegara, tendrá que cumplir con un objetivo que le fue trazado desde la máxima conducción K, apoyo irrestricto a La Cámpora y espacios en la mayor cantidad de lugares posibles. Para ello deberá desplazar y despedir empleados públicos, porque un simple aumento de la planta de personal podría llevarlo a un callejón sin salida a la hora de la contención del gasto público.
Fuentes de la misma organización juvenil aseguran, de ganar las elecciones, irán por “la cabeza” de la vieja dirigencia peronista de Corrientes, admitieron que necesitarán por lo menos 5.000 lugares en la provincia para dar trabajo a sus militantes, muchos de otras provincias K donde no encuentran espacios por las duras pujas internas.
Política y negocios
El desguace del Estado provincial incluye el Banco de Corrientes SA, el sexto banco del país, por quien otro empresario K, Cristobal López, se frota las manos tanto como el correntino Lázaro Báez, señalado como socio del matrimonio Kirchner, lo hace por la obra pública, rubro en el que ya desembarcó en la región de la mano del gobernador chaqueño Jorge Capitanich, a quien obligaron a entregarle millonarias obras a través de la constructora Biancalani, adquirida por Báez no hace mucho tiempo.
Otro que ya tiene negocios prometidos en Corrientes en caso de un triunfo K el domingo, es nada más y nada menos que Miguel Ángel Pires, representante de jugadores de fútbol, con vínculos directos con Lázaro Báez. Millonario de la noche a la mañana y denunciado como el responsable de llevar jugadores a Racing Club a pedido de Néstor y Máximo Kirchner en el marco de operaciones de lavado de dinero.
Pires, quien amenazó a medios de comunicación en Buenos Aires por haber revelado sus actividades y su lujosa vida, no es ajeno a Camau. Mantienen una fluida relación y negocios en común desde poco tiempo después de su llegada a la intendencia correntina.
Miguel Pires quedó expuesto públicamente cuando comenzó una disputa con Ricardo Fort por el amor del joven Julio Coronel. La pulseada comenzó en la disco Esperanto, en Buenos Aires y siguió en Miami, a donde ambos viajan con asiduidad.
Era buscado por la Unidad Fiscal de Investigaciones por sus pocos comunes manejos financieros, hasta que se conoció su vínculo con Lázaro Báez, de ahí en más nadie lo volvió a molestar.
A través suyo, varios políticos y empresarios vinculados con la política lavarían dinero y concretarían otros negocios basados en la transferencia de derechos comerciales y federativos de jugadores profesionales de fútbol. Su socio es Cristian Villalba, su expareja y actual mecenas de Charlotte Caniggia.
Si Espínola fuera elegido gobernador de Corrientes, Pires que era cadete de un cadete del representante de futbolistas Gustavo Mascardi, es uno de los “empresarios”, que desembarcaría en estas tierras con negocios directamente ligados con el lavado de dinero.






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