El Pingüino tenía siempre la última palabra en la mayoría de los asuntos de interés para Mendoza en la Rosada. Con Juan Carlos Mazzón (al centro de la foto) está distanciado y una de sus cartas valiosas es Diego Bosio, de la ANSES (a la derecha).
-El operador estrella de la Casa Rosada con los gobernadores, Juan Carlos Chueco Mazzón, se tendrá que reacomodar a un nuevo esquema, pero seguirá siendo su despacho una puerta de entrada al riñón del poder no despreciable para los jefes provinciales. Hasta ahora, su “contacto” en Olivos era Néstor Kirchner. Con él definía los paquetes para conformar a los mandatarios provinciales y a los intendentes fuera del territorio bonaerense.
La relación del operador K con Jaque es áspera, sobre todo desde que el gobernador auspició la fundación de la Línea Mendoza para disputarle poder al sector azul, comandado por Mazzón. A ese polo del PJ local pertenecen los legisladores nacionales Patricia Fadel, Adolfo Bermejo y el recientemente sumado Omar Félix. Y los intendentes Alejandro Bermejo, de Maipú, Jorge Giménez, de San Martín, Emir Félix, de San Rafael, y Roberto Righi, de Lavalle.
-Una valiosa llave de ingreso a la Rosada le ofrece Diego Bossio a Celso Jaque. El titular de la ANSES fue asesor privilegiado del gobernador en el primer tramo de su gestión y está casado con Valeria Loira, asesora de Cristina Fernández en materia económica. Un incondicional de Celso Jaque, Héctor Rasso, sentado en la jefatura regional del ANSES, tiene relación directa con Bossio, quien administra una de las cajas más jugosas del Gobierno.
Rasso y Bossio se conocen desde que Jaque era senador y ambos integraban el cuerpo de asesores. Además, compartieron militancia, al igual que Loira, en la Fundación Contemporánea, de Simón Bestani, que le aportó buena cantidad de colaboradores al gobierno de Jaque antes de que su titular rompiera con el mandatario y se fuera con la asociación al PJ Federal.
-La pata sindical del kirchnerismo seguirá bajo el ala de la CGT, liderada por Hugo Moyano, quien hasta ahora se entendió directamente con Kirchner. En medio del velatorio del ex presidente, Julio De Vido asumió la jefatura sobre Moyano ordenándole un pacto con la Unión Industrial Argentina. El ministro de Planificación Federal se perfila para reemplazar a Kirchner en la toma de decisiones económicas dentro del Gobierno.
En el gobierno de Jaque, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, es el dueño de las negociaciones sindicales. Cuenta con excelente relación con Julio Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT y socio político de Moyano, con quien Adaro tiene buenos nexos a través del Sindicato de Camioneros, que heredó Pablo Moyano.
-El ministro de Desarrollo Social, Carlos Ciurca, tiene con el kirchnerismo una relación especial. Tenía con Néstor Kirchner un afecto especial sustentado en la amistad de su hermano con el líder patagónico. Julio Ciurca fue secretario de Gobierno de la Intendencia de Kirchner en Río Gallegos y siempre estuvo en el grupo leal al pingüino de la capital santacruceña. Fue el primer político mendocino que trajo a Kirchner a Mendoza como candidato a presidente. Hasta ahora esta cercanía afectiva de Ciurca con el kirchnerismo no abrió accesos al poder para el Gobierno local.
-El diputado Jorge Pampa Alvaro es afectivamente kirchnerista. Compartió militancia en los ’7 0 con Néstor y Cristina en La Plata y décadas después se reinsertó en la política desde Mendoza de la mano del ex presidente. Estuvo en Río Gallegos, entre el selecto núcleo de políticos que pasaron la admisión presidencial. No tiene relación con el gobernador Jaque.












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