Paraguay celebró el Bicentenario con lluvia y presentó la TV Pública

Paraguay celebró el Bicentenario con lluvia y presentó la TV Pública

El presidente Fernando Lugo inauguró el nuevo canal estatal, creado con colaboración y asesoramiento de argentinos. Los paraguayos recuerdan los 200 años de su independencia en pleno debate sobre su futuro.

Separándose a la vez de la monarquía española y del gobierno en el Río de la Plata, la nación paraguaya fundó un Estado nuevo en 1811. Con un mes de fiestas, el gobierno del presidente Fernando Lugo celebra el 14 y el 15 de mayo el Bicentenario de la Independencia. Recitales de música, desfiles de la infantería y de la marina, solemnes festejos estudiantiles, ligeros actos académicos, rituales e inauguraciones marcaron la Fiesta Guasú (grande).

Las celebraciones más importantes fueron ayer y continuarán hoy, con la presencia de delegaciones de 49 países. Y contaron con la presencia del presidente de Uruguay, José Mujica y el de Bolivia, Evo Morales. A último momento y por recomendación médica, suspendió su visita la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. También, y por las mismas razones, estuvo ausente la presidenta Cristina Fernández, por lo que la misión argentina fue encabezada por el canciller Héctor Timerman.

“En Paraguay, todo es dos –dice a Tiempo Argentino la historiadora Adelina Pusineri, directora del Museo Etnográfico en Asunción–. Dos días de la Independencia, dos lenguas –el guaraní y el castellano–, dos caras de la bandera, única en el mundo con dos caras diferentes.”

Doscientos años celebra este país, “una isla entre tierra”, según su novelista Augusto Roa Bastos. Una forma de aislamiento que tendrá su fin tras la inauguración que el presidente Lugo hizo ayer de la nueva Televisión Pública de Paraguay, un proyecto en el que los paraguayos contaron con ayuda de los argentinos. No faltó el Tedeum solemne, en la catedral metropolitana, en el también único país del mundo en elegir presidente a un obispo católico.

Después, bajo la lluvia, desfilaron los ejércitos argentino, brasileño y boliviano, tres países con los que Paraguay libró las guerras más sangrientas de la Sudamérica independiente, junto a las tropas nacionales y a los reservistas y hoy civiles que alguna vez hicieran el servicio militar.

“Se ha dado muchísimo lugar al arte, hay muchísima danza, muchísima música, charlas literarias, todo tipo de arte está llenando las plazas y los principales escenarios. Se ha llegado también a la tan mentada descentralización de la cultura, porque estas actividades se extienden también al interior del país”, comenta a Tiempo Argentino el escritor Javier Viveros, autor de Urbano, demasiado Urbano, y uno de los de la joven guardia asuncena.

“El Bicentenario –precisa el ministro de Cultura, Ticio Escobar– también marca una conmemoración, un acto de memoria y de reflexión abierta a la construcción colectiva de futuro. Fortalecer la memoria compartida permite imaginar sueños distintos, orientados todos a un Paraguay mejor”. Los actos protocolares culminarán hoy, cuando doscientas arpas ofrecerán un concierto.

El resto del mes de la Independencia se prolonga en celebraciones de carácter más social, más cultural, más popular, más ciudadano. Hasta el mismo 31, cuando habrá un cierre solemne del Mayo Bicentenario. <

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