El diputado nacional, de campaña en Mar del Plata. Confía en que, como en 2009, puede ganar las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Considera que no "hay voluntad" de reglamentar la ley electoral y que será "imposible" la concreción de internas abiertas anticipadas.
Luego de una reunión con empresarios del sector pesquero De Narváez mantuvo una charla con LA CAPITAL, en la que cuestionó al Gobierno nacional y fue un poco menos crítico con Daniel Scioli. Aseguró que la pesca, sector "estratégico para el trabajo argentino, para el capital argentino tiene que tener un ordenamiento", para terminar con "años de emparches".
- ¿Cómo debería ser ese reordenamiento del sector pesquero?
- Estamos exigiendo que el Gobierno nacional defina una política de pesca acompañando a la provincia y los municipios para darle al sector la impronta que tiene que tener y hay que hacerlo de lo global a lo particular. Si uno habla sectorialmente ve sólo una parte. Y cuando uno define una política de Estado que llevará 5, 10, 20 años implementarla hay que levantar la vista y mirar cómo queremos estar en 20 años.
- ¿Aunque implique resignar ganancias?
- Sí, el porcentaje que tenga que resignar. El Estado tiene que defender el trabajo argentino, el capital argentino, en ese orden, y saber que la rentabilidad tiene que ser previsible y razonable. No puede haber excesos de ninguna parte. Y no puede haber los mantos de corrupción y de mano turbia que este negocio sigue teniendo. Fui empresario muchos años y sé lo que es dar trabajo formal, bien remunerado, con capacitación y proyección pero tiene que haber un Estado que intervenga y regule permanentemente. Necesitamos orden y progreso, ordenar la argentina para que pueda progresar, lo que hizo grande a Brasil.
- Habla de continuar políticas acertadas. ¿Usted cuáles seguiría en la provincia de Buenos Aires?
- Creo que la provincia de Buenos Aires ha desarrollado muy pocas políticas propias. Está demasiado condicionado por el Gobierno Nacional. Una de las políticas que recuperaría es la de las tarjetas magnéticas para asignar la asistencia que necesitan las familias y las personas en extrema necesidad. Era una forma de paliar la peor práctica política que era el clientelismo. Scioli comenzó con ese trabajo, pero iba en contra de los intereses de alguno y cedió. El Banco Provincia ha tenido buenas iniciativas que no están terminadas de implementar. Hay que transformar el Provincia en un banco de desarrollo, de fomento, que vaya a las personas y al pequeño y mediano empresario. Y creo que los créditos no hay que dárselos a las empresas que construyen sino a quienes compran las viviendas, porque van a asegurar la calidad de su casa.
- ¿Y qué cambiaría?
- El sistema de licitaciones. Una escuela para quinientos alumnos, en tal lugar puede valer entre 10 y 12 pesos. Si me traen una que vale 32 le tengo que pedir que vuelva a hacer los números. Sentido común. Cuánto vale el metro de asfalto, el metro de caño, lo que uno hace en la vida de uno.
- ¿Y en cuanto a la seguridad?
- Tenemos que cambiar 100 por ciento la política de seguridad. Tenemos una fuerza policial inmensa que no está bien compensada. Es imposible pensar que con 2.000 pesos por mes trabajando 16 horas por día esa persona está en condiciones de prestar el servicio. Si agregamos que la radio no funciona, el patrullero no tiene combustible, que no hace prácticas, no tiene capacitación -el año pasado sólo el 30% de la fuerza tuvo capacitación- no se puede abordar al narcotráfico que tiene tecnología, no tienen límite. Y una vez que el narcotráfico rompe la estructura del Estado hay contrabando, prostitución, falsificación. Genera un deterioro del rol del Estado. Ahí también falta una política nacional complementada con la de la provincia de Buenos Aires. Y el gobierno nacional va de una mala política de seguridad a una peor política de seguridad.
- ¿Sus diferencias con el gobernador Scioli parecen más de ubicación en el tablero político que de ideas?
- La diferencia es que yo hago que las cosas sucedan. Y las anuncio cuando las termino. Hablo de la realidad. Me enseñaron que lo que no pasa no cuenta. Uno tiene ideales, una posición ideológica de lo que puede ser el rol del Estado, de la política, pero me concentro en cuatro o cinco prioridades y hago que sucedan. Otros tienen otras formas.
- ¿Como candidato a gobernador, a quién va a apoyar a nivel nacional?
- El proyecto nacional que sea la alternativa al kirchnerismo necesita anclarse en la provincia de Buenos Aires y nosotros somos esa alternativa. Cuando haya un candidato a presidente que respete estos principios, con esa persona nos vamos a sentar a conversar del rumbo que puede tener el país y consecuentemente la provincia.
- ¿Sería Eduardo Duhalde esa persona?
- No vamos a dar nombres, hasta que ellos se manifiesten.
- Se lo nota muy confiado ¿cree que va a ganar?
- La última encuesta fue la del 28 de junio de 2009 y ganamos nosotros. La próxima va a ser en octubre.
- Pasaron casi dos años, ¿La situación está igual?
- Pasó un año y pico. Indudablemente se ha modificado. Scioli ha recuperado parte de lo que había perdido y nosotros hemos descendido algo pero no me preocupa porque el 26 de octubre no tengo ninguna duda que nosotros podemos ganar y vamos a ganar en la provincia.
- ¿Cree que se llegarán a concretar las internas obligatorias?
- No hay voluntad de reglamentar la ley electoral y ya hay un juez federal que ha dicho que es imposible, y es verdad. Entre el 14 de agosto y el 1 de setiembre no hay forma de contar los votos de la provincia de Buenos Aires. Nunca se ha hecho. Lamento que sea así porque creo que las primarias son la única forma de ordenar la política.
- ¿Cómo la ve a la presidente desde el fallecimiento de Néstor Kirchner?
- La veo desorientada. Gobernar no es sencillo y ellos siempre fueron un complemento muy fuerte. Desde lo personal debe ser muy duro, lo respeto, pero tiene una responsabilidad institucional, ella quiso ser presidente. A algunos meses de la muerte de kirchner la veo cometiendo errores o no tomando iniciativas que podrían poner al país en otro plano. Hoy el país está en un caos. no puede ser que la gente no pueda retirar su plata de un cajero.
- ¿La falta de dinero fue por imprevisión?
- Fue una torpeza. Estoy convencido de que cuando pasan estas cosas deberían rodar cabezas. El Banco Central o el Ministerio de Economía tienen que ser responsables de que la gente no pueda sacar la plata. Es inexplicable. Cuando se imprime, hay inflación a razón del 25, 30% y se acerca fin de año, es obvio que esto iba a pasar.
Predicción
Picante, tratando de decir mucho hablando poco, la charla con Francisco De Narváez ayer en la banquina del puerto dejó una perlita en materia de predicción para el resultado de las elecciones de octubre.
El próximo presidente "será un hombre", desafió. Fuera del tácito "descarte" de Cristina Kirchner, nada aclaró De Narváez en materia de nombres sobre el eventual ganador





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