Para la Juventud de la UCR, “esta mal hablar de alianzas estratégicas”

Para la Juventud de la UCR, “esta mal hablar de alianzas estratégicas”
El referente de la juventud del radicalismo avellanedense, Matías Calabria, consideró que una alianza entre el alfonsinismo y el denarvaísmo “fue un choque para los militantes de base” y que en el cuarto oscuro “reconsiderarán su voto”. Además, dijo que el espacio, ante los posibles acuerdos en la Provincia, tiene una actitud “intransigente”
“Nosotros no habamos de la derechización de la UCR, porque no vemos que nos derechizamos. Es que estamos ante un acuerdo con la derecha y hoy nosotros, la Juventud radical, estamos en una posición intransigente”, señaló a LA TERCERA el referente de la Juventud de la Unión Cívica Radical de Avellaneda, Matías Calabria, haciendo referencia a la “distancia momentánea” que asumió el espacio local, con relación al posible acuerdo que encabezaría el diputado nacional y candidato a presidencia, el radical Ricardo Alfonsín, con su par de Unión Celeste y Blanco y ya candidateado a la gobernación bonaerense, Francisco de Narváez. “Desde la Juventud de la UCR en avellaneda fuimos claros. Hasta que la Convención Provincial del radicalismo no se expida al respecto, vamos a continuar manteniendo el dialogo con sectores de la juventud del GEN y del Socialismo, como así también seguiremos hablando con la gente de Proyecto Sur. Es nuestra decisión independiente de los militantes mayores, por lo menos hasta que el Comité se expida.” Según apuntó Calabria, la noticia sobre el acercamiento del alfonsinismo y el denarvaísmo “impactó”, no solo en el sector juvenil de la militancia, sino que “afectó gravemente” entre las “bases partidarias” obligando a muchos “a considerar dos veces el voto”, se existe una alianza “con el peronismo de derecha”.

- Para justificar este contacto entre el radicalismo y la Unión Celeste y Blanco muchos hablan de “alianza estratégica”.

- Es un concepto viejo, que ya casi no se usaba. Desde la Juventud pensamos que estas alianzas se deben dar cuando la Nación y la Republica corren riesgos institucionales, o gobernabilidad. Pensamos que este no es el momento para una “alianza estratégica”. Pese a que vemos que hay muchas cosas para cambiar y que no tenemos coincidencias con el gobierno, este no es el momento. No existen riesgos para un “acuerdo de salvación nacional”. No estamos en ese contexto.

- ¿Ven que el Frente Progresista se diluye?

- Eso lo dicen los medios, pero no creo que sea así. Gente conocida del Socialismo de Santa Fe dicen que Hermes Binner y Alfonsín no rompieron, que hay relación y respeto mutuo. Hay otros más duros, como Luis Juez y Margarita Stolbizer. Esa última posición hace que nosotros prioricemos el acuerdo con el socialismo y el GEN, pese a que se diga que estamos en horas decisivas para la continuidad del Frente.

- ¿Qué actitud tiene la Juventud de la UCR en el plano local?

- Lo que pase en Avellaneda se va a dar lo que se defina en la Convención radical que será el 11 de junio. Después se definirá el rumbo a seguir en un Plenario Partidario. Nosotros también en el marco del Plenario de Avellaneda estamos teniendo conversaciones y la bese. Tenemos buen dialogo con figuras como el socialista Ricardo Cuccovilo, y el hombre del GEN, Gerardo Millman.

- ¿El candidato para Avellaneda es el radical Juan Carlos Guerra?

- Sí, es precandidato. Pero estamos pendientes de lo que pase y cómo se de la relación entre otros espacios, incluyendo a la gente de la Coalición Cívica que mantiene una postura dura.

La bronca de los pibes radichetas

Según dijeron, la dura circular que proclamaba “no a la derechización de la UCR” firmada por la Juventud Morena de Avellaneda, en realidad expresaba el sentimiento de la mayoría de los radicales de la región. En la misiva se apuntó a la “postulación del excéntrico empresario Francisco de Narváez como candidato a gobernador” en una alianza con los radicales, “representan la firma del certificado de defunción del Frente Progresista a nivel local”. Allí apuntan contra la conducción partidaria y los dirigentes que en nombre de la UCR negocian este acuerdo, para que se “hagan cargo de la ruptura de la sociedad ideológica con el Partido Socialista y el GEN, de la aniquilación de una propuesta progresista”. Lógicamente, desde el centenario partido, que en lo local conduce Alberto Graiño, salieron a poner paños fríos a la carta firmada por “los pibes”, pero según señalaron a este medio, la bronca pasa también por los viejos que volvieron a la militancia de la mano de Ricardo Alfonsín.

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