El jefe de Gabinete desestimó que el Indec esconda a más de 13 millones de pobres, como publicó LA NACION; según ex técnicos del instituto de estadísticas, la pobreza es de 36,5%
Tras repasar las inversiones en materia de desarrollo social, educación e infraestructura, el funcionario aseguró que "todos los indicadores determinan clara y contundentemente que las condiciones de carácter social han mejorado de un modo sustancial".
En su habitual conferencia de prensa en Casa de Gobierno, Capitanich señaló que "la pobreza y la indigencia han bajado drásticamente en los últimos años" y enfatizó que "los opositores todo el tiempo pretenden desnaturalizar los efectos de las políticas adoptadas" por el kirchnerismo.
LA NACION reveló hoy que para los técnicos desplazados del Indec hay 15,4 millones de pobres en la Argentina. Luego de que el Gobierno decidió ocultar los datos oficiales de pobreza e indigencia del segundo semestre de 2013, una medición alternativa calculó que ese flagelo alcanza al 36,5% de la población.
Según un documento del Instituto Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), que coordinan los economistas Claudio Lozano y Tomás Raffo, publicado este mes, hay, además, 5 millones de personas en la Argentina que pasan hambre, o que están bajo la línea de indigencia. Son el 12,1% de los argentinos.
EL OCULTAMIENTO DE LA POBREZA
El Gobierno debía difundir anteayer los datos de pobreza e indigencia, pero, en una decisión que provocó polémica, finalmente eliminó del calendario de difusión su presentación.
Se trataba de los primeros números de pobreza que publicaría el Indec luego de la supuesta intención de transparentar el índice de inflación con la supervisión del FMI.
Tras un silencio de casi 24 horas, el organismo emitió ayer un comunicado en el que admitió "severas carencias metodológicas" en el índice que publicó durante los últimos años (ver aparte). A contramano, varios expertos sugirieron que un empalme con el nuevo IPC-NU dispararía la cifra de pobres e indigentes en el país a números no asimilables por el relato kirchnerista


Comentá la nota