El Mandatario correntino le aconsejó a Ricado Alfonsín mantener el estilo de campaña electoral y “patear” la ciudad y el campo. Pretendió pasarle, quizá, la forma en que él mismo entabla el contacto con sus gobernados.“La forma de trasmitir la política de un gobierno es casa por casa”. La definición no deja dudas. Tales palabras las esgrimió el Gobernador, Ricardo Colombi, en el discurso que antecedió al de Ricardo Alfonsín en el acto encabezado por el precandidato a presidente por la Unión Cívica Radical (más información, ver páginas 4 y 5).
Al parecer, el Mandatario correntino observa en el diputado nacional, e hijo del primer presidente de los argentinos tras la última dictadura militar, un espejo en el que se refleja el contacto que debe existir entre los vecinos y quienes administran la función pública.
En sus continuas recorridas por el interior provincial, Colombi (quien lleva a una gran parte de su gabinete) mostró su predilección por el contacto personal en detrimento de un gobierno circunscripto a su oficina en la Casa Rosada de 25 de Mayo y Salta. En tales viajes (a los que no les gusta que la prensa llame “giras”) al Mandatario se lo suele ver comiendo en mesas comunitarias o jugando algún partido de fútbol, “picadito” que también lo suele practicar en Capital en los equipos de Veteranos o de Profesionales.
“Queremos gobernantes que sean personas terrenales, sencillas, comunes, a las que se pueda tocar y palpar”, continuó Colombi ayer, en el club San Martín, ante un importante número de militantes radicales. Si bien el pedido era para Alfonsín, sus palabras tenían que ver con su propia idiosincrasia.
Instantes después, el Mandatario insistió en detallar cuáles deberían ser las virtudes de quienes ostentan el poder. “Queremos ver a nuestros candidato a un igual, que patee (SIC) la ciudad, el campo y los parajes. Debemos transmitirles a los ciudadanos, casa por casa, que es posible que las acciones de gobierno lleguen a la gente”, agregó.
Instantes después, Colombi comentó que Alfonsín iría a Itatí e Ituzaingó y que esa era la manera de llevar las propuestas. “Estamos convencido de que necesitamos personas que tengan en cuenta el interior, que recorran las provincias y comunas”, apuntó el titular del “sillón de Ferré”.
Hace sólo unos días, en Colonia Tatacuá, pequeño poblado rural ubicado a unos 150 kilómetros de Capital, el Gobernador había dado un discurso similar. En dicha oportunidad dijo que no se tratan de “giras” por el interior sino de recorridas y señaló que el continuo contacto con el interior se repetirá porque era la manera en que se podían conocer las necesidades y satisfacer las demandas.
Quizá el consejo brindado y solicitado a Alfonsín esté emparentado en la definición resumida: “Queremos ver a nuestros candidatos y gobernantes a un igual, no a alguien inalcanzable”.
Sin embargo, en esa hipótesis de Colombi todavía tiene un punto en el haber: su poco deseo de tener ese mismo contacto con los vecinos de Capital.
Si bien a esta altura no llama la atención ver al Gobernador en una amena charla con un paisano bajo la sombra de un árbol en medio de la inmensidad del campo, sí es difícil observarlo entablando una conversación en cualquiera de las calles de la principal ciudad correntina.
Sabido es que el Gobernador ve a Capital como una suerte de continuo foco de conflicto político, donde tiene que convivir con la oposición legislativa, con los sindicalistas y los siempre problemáticos periodistas.


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