Aunque la semana pasada la Presidente estuvo fuera del país visitando Egipto, Kuwait, Qatar y Turquía, la candidatura presidencial del oficialismo fue tema central.Por Rosendo Fraga
Aunque la semana pasada la Presidente estuvo fuera del país visitando Egipto, Kuwait, Qatar y Turquía, la candidatura presidencial del oficialismo fue tema central. El titular de la CGT (Moyano), junto con varios gobernadores (Uribarri, Urtubey y Alperovich), reclamaron que Cristina sea la candidata a Presidente del oficialismo en 2011. Mientras tanto el gobernador de Buenos Aires (Scioli) siguió eludiendo las presiones del kirchnerismo para que lance ya su candidatura a la reelección como gobernador con el apoyo de Cristina, para desmentir así la posibilidad de que él compita por la Presidencia.
En un reportaje realizado durante el fin de semana, Scioli sostuvo que en mayo definirá sobre su candidatura, lo que implica en los hechos que mantiene una actitud de discreto desafío hacia el oficialismo nacional. Al mismo tiempo colocó bonos por 750 millones de dólares en el mercado, algo que le da cierta autonomía financiera en caso de un conflicto con el gobierno nacional. La realidad es que aún realizándose las internas abiertas y obligatorias el 14 de agosto -lo que sigue siendo incierto- hay tiempo hasta comienzos de junio para definir las candidaturas presidenciales.
Pero la seguridad pública, primera demanda de la opinión pública, es el tema en el cual Scioli se está diferenciando más del gobierno nacional. El kirchnerismo, a través de la ministra de Seguridad (Garre), rechaza el proyecto de bajar la edad de la imputabilidad penal a 14 años, la que actualmente está en 16. Varios sectores de la oposición y el gobernador bonaerense, en cambio, apoyan que baje, coincidiendo en ello con la mayoría de la opinión pública que reclama políticas enérgicas frente al auge de la criminalidad. Al mismo tiempo, intendentes del Gran Buenos Aires critican la poca eficacia con la cual se está desarrollando el despliegue de 6.000 gendarmes del gobierno nacional, lo que también evidencia diferencias Nación-Provincia en el tema de seguridad.
A su vez Scioli se pasea por las playas bonaerenses junto a Diego Maradona cuando éste, pese a su proximidad con el kirchnerismo, hace propio el reclamo popular frente al auge del crimen, diciendo que éste se ha transformado en un juego peligroso, al haber un muerto todos los días, y que primero matan y después, roban. Otro futbolista popular (Riquelme) se sumó al mismo reclamo. En este marco, el caso de la droga transportada en un avión argentino a España complica al gobierno por la falta de controles, sumándose casos en el interior, como el del concejal justicialista formoseño en cuyo campo fueron encontrados 700 kilos de droga y una pista de aterrizaje clandestina.
Mientras tanto en la oposición la dispersión sigue siendo la característica central. En el PJ Federal la división se profundiza. Duhalde y Alberto Rodríguez Saa proponen un sistema de internas escalonadas en el sector previas a las abiertas, al que se oponen Solá y Das Neves entre otros. Reutemann se mantiene expectante y su negativa a alinearse con el oficialismo nacional ha llevado al líder del kirchnerismo santafecino (Rossi) a pedir la intervención del peronismo provincial.
En la UCR, Alfonsín y Sanz acuerdan una interna previa a las abiertas, coincidiendo ambos en que Hermes Binner -en cuyo partido, el PS, se profundiza la división- sea su candidato a Vicepresidente, mientras que Cobos sigue sin avalarla. Los intentos entre el radicalismo y el peronismo disidente de acordar un mismo sistema de interna partidaria por ahora han fracasado. Macri mantiene abierta la posibilidad de competir por la Presidencia o ir por la reelección porteña; Narváez, como candidato a gobernador, no descarta una alianza con él; Pino Solanas, desde la izquierda no kirchnerista, manifiesta que puede ser candidato a Presidente, Jefe de Gobierno de la Capital o incluso gobernador de Buenos Aires, y Elisa Carrió presenta su programa de gobierno esta semana.
En conclusión, con una oposición dispersa y dividida, las diferencias entre Cristina y Scioli en materia de seguridad pública, adquieren proyección política nacional.





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