La Pampa con la mitad de las camas que pide la OMS

El sector público cuenta con 114 establecimientos asistenciales, aunque en 36 hay sectores para internación. El Estado aporta 780 de las 1.223 camas que hay disponibles para los 320.000 pampeanos.

El sistema de salud pampeano no acompaña el crecimiento vegetativo de la población y esa asimetría contrae un problema casi sin solución, ya que no hay un número suficiente de camas de internación para satisfacer una demanda creciente y cada día más compleja. Este año todo podría colapsar cuando llegue el invierno con sus enfermedades estacionales.

En La Pampa hay 36 centros sanitarios de gestión pública (hospitales) y 18 de gestión privada (clínicas y sanatorios) con disponibilidad de plazas con internación, sobre un total de 564 establecimientos.

La Provincia cuenta con una disponibilidad de tan solo 1.223 camas (780 públicas y 443 privadas) para una población de 320 mil habitantes, un promedio inferior a cuatro por cada 1.000 habitantes cuando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es del doble: ocho camas por cada mil habitantes.

La falta de camas es un problema general, tanto para el ámbito como para el público. No es que se le ponga un tope a las obras públicas o a las prepagas, o se frene el ingreso de pacientes a nosocomios públicos.

Según los especialistas, el déficit se agravará más con la llegada de los primeros fríos. La salud pública invertirá 1.208 millones en 2013 (16,28 por ciento del presupuesto) y habrá un nuevo hospital en Santa Rosa que proveerá 180 camas de internación más con una inversión de 75 millones de pesos y otras obras hospitalarias por 132 millones.

Pero la problemática de la falta de camas está lejos de revertirse, inclusive se agudiza a medida que aumenta la población. La disponibilidad de plazas decrece en la medida que falta inversión, sea pública y en mayor medida privada, y por el fenomenal incremento de los accidentes de tránsito.

Camas calientes.

La complejidad de las internaciones de pacientes en el sector público y privado va en aumento. En el sector estatal, la Provincia cuenta en sus cuatro zonas sanitarias con 114 establecimientos, aunque solo 36 poseen servicios de internación con 780 camas. En cambio el sector privado aporta 443 plazas en 18 centros especializados, totalizando entre ambos 1.223 camas para los 320 mil pampeanos.

La relación es que hay 3,82 camas por cada mil habitantes, una medida insuficiente si se compara con los parámetros que aconseja la OMS de ocho camas cada 1.000 habitantes.

El ajuste en los efectores privados y los problemas de las obras sociales hacen que el sistema público se vuelva insuficiente para contrarrestarla. Una palpable demostración es que, según el presupuesto 2013, el Estado pampeano percibirá, de aquellos enfermos atendidos por la asistencia pública cuyas obras sociales no cubren las prestaciones, ingresos por más de 30 millones de pesos en una provincia que prevé una inversión de 1.208 millones en salud pública.

Números en cada zona.

El sistema de salud pampeano se distribuye en cuatro zonas sanitarias que cuentan con 114 establecimientos asistenciales de distintos niveles de complejidad, y cuya función básica es de atención primaria. De ellos, solamente 36 tienen camas disponibles y eso que el número de salidas hospitalarios alcanza a un egreso por cada 23 consultas, cuando en la década pasada era de uno cada 43.

En la Zona Sanitaria I hay 303 plazas (concentra el 46 por ciento de la población), la Zona Sanitaria II (39 por ciento de la población) tiene 300, en la Zona III hay 117 plazas para el 11 por ciento de los pampeanos y en la Zona Sanitaria IV, que comprende al cuatro restante, existe una disponibilidad de 46 camas. Es decir que el erario público subvenciona 766 camas de internación en 110 establecimientos hospitalarios, apenas siete plazas por hospital.

En la Zona Sanitaria II (General Pico y norte provincial) se concentra 40,4 por ciento del total de los centros de salud, públicos y/o privados, con o sin internación. Esta región del noreste es la que posee el mayor número de camas. El porcentaje de plazas del sector público es del 66 por ciento.

En especialidades (adultos, pediátricos, UTI adultos y pediátricos, maternidad, crónicos, neonatología, cuidados especiales, etc,) los hospitales concentran el 100 por ciento de las camas de UTI pedriático y hospital de día.

En las Zonas III y IV se concentra el 10,4 por ciento del total de los centros de salud de nivel público y privado (con y sin internación), siendo el porcentaje de camas del sector público de la Zona I del 86,5 por ciento.

En la Zona Sanitaria IV, donde no hay rentabilidad en el ejercicio de la medicina privada por baja densidad poblacional, la medicina pública concentran el total de las camas de pediatría, maternidad, neonatología, cuidados intensivos y hospital de día. Allí el Estado concentra el 77 por ciento de las camas destinadas a los adultos. Aún así, las camas para internación siguen siendo insuficientes y con el paso del tiempo los pacientes con patologías complejas terminan siendo derivados a las zonas sanitarias I y II.

Medicina privada.

Si bien el grado de complejidad de la tecnología está en crecimiento, la internación "en caliente" no ha se ha incrementado a igual ritmo, por lo tanto la cantidad de camas para internación en los centros privados generales, especializados y de rehabilitación, está muy menguada ya que solo alcanza a 443 camas.

En 2012 los traslados entre clínicas y sanatorios, junto a las derivaciones a otros nosocomios fuera de La Pampa, de igual o mayor complejidad, aumentaron un 25 por ciento.

Bahía Blanca y Río Cuarto reciben a los pacientes con menor complejidad y la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba a los casos más complejos. Dentro de los efectores privados solo hay internación intrasanatorial en 18 sobre 432 establecimientos. Se concentran en la capital (Clínica Modelo, Sanatorio Santa Rosa, Faerac y Polymedic). En General Pico, en la Clínica Argentina y la Regional, además de otros efectores pero aún con permisos precarios.

En total la cantidad de camas en los centros privados llega a las 443 unidades, número insuficiente para una franja poblacional de ingresos medios y altos que crece. Además eso marca que apenas el cuatro por ciento de los efectores privados tiene camas para internación.

A prepararse para el invierno

Es probable que durante el año en curso los nosocomios sigan con alta ocupación, y aunque no se deja a personas sin atención, se suspenden cirugías programadas, se demoran intervenciones y no se dan habitaciones. Incluso quienes conocen el tema desde adentro afirman que en el invierno habrá un punto de inflexión si las enfermedades estacionales crecen y los accidentes de transito mantienen su tendencia ascendente.

Maternidad y pediatría.

En Santa Rosa y su área de influencia el número de camas destinadas a pediatría es muy superior en los establecimientos públicos (89 por ciento) que en los privados; las destinadas a hospital de día y a la unidad de terapia intensiva pediátrica solo existen en el efector público.

En cuanto a las camas destinadas a maternidad y a neonatología el 73 por ciento se concentra en el Estado y el 27 restante en el privado. De las camas destinadas a UTI adultos, el 23,5 por ciento está en centros públicos y el 76,5 en privado.

La menor disponibilidad de camas en efectores públicos se registra para en internaciones de pacientes crónicos, con apenas el 6,3 por ciento; mientras que el 93,7 se distribuye entre efectores privados.

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