Padre Pepe: “Estos hechos golpean más a los barrios pobres”

Padre Pepe: “Estos hechos golpean más a los barrios pobres”
Al cumplirse un mes del asesinato de Enzo Ledesma en La Cárcova, el cura dio una misa en la estación de José León Suárez junto a familiares y amigos del joven, e importantes dirigentes políticos de San Martín. En diálogo con LaNoticiaWeb, el Padre Pepe analizó la problemática del narcotráfico en el barrio, llamó a fortalecer el trabajo del Estado y de las organizaciones barriales, y se opuso a la despenalización del consumo de drogas.

Al cumplirse un mes del asesinato de Enzo Ledesma, el chico de 13 años fusilado de dos balazos por la espalda en La Cárcova, familiares, amigos, dirigentes barriales y políticos, funcionarios de San Martín y representantes de la Iglesia realizaron una serie de actividades en reclamo de justicia y “dignidad para nuestros barrios”.

Estuvieron acompañados de otros familiares de víctimas que pedían justicia por crímenes ocurridos en circunstancias similares donde la policía ampararía a delincuentes y narcos locales. “Policías corruptos, arreglan con los transas”, era una de las pancartas que llevaban los amigos de Enzo Ledesma.

A las 17 se realizó la marcha “Justicia y Dignidad por nuestros barrios”, organizada por el Movimiento Evita, y de la cual participó el diputado nacional Leonardo Grosso y el legislador provincial Fernando “Chino” Navarro, además de referentes distritales.

A las 19, frente a la estación de ferrocarril de José León Suárez, el Padre Pepe, que vive desde principios de año en La Cárcova, ofició una misa de la cual también participaron el intendente Gabriel Katopodis, la concejal electa Nancy Cappelloni y los funcionarios y ediles más importantes el gabinete municipal.

Luego de la misa, LaNoticiaWeb dialogó con el Padre Pepe.

¿Cuál es la solución a esta problemática?

Un camino es la presencia del Estado a través de distintas formas, como la educación, la formación, la cultura, la Iglesia, los clubes. Cuando un barrio se constituye con todos estos elementos, realmente se fortalece. Un camino es ese. El otro, es el que depende de la seguridad. Pero el que más corresponde a nosotros, desde las organizaciones sociales, tiene que ver con ofrecer a los chicos un lugar sano para crecer.

Una de las pancartas que se veía hace un mes en Suárez era: “Policía corrupta, arreglan con los transas”. ¿Esto es así?

A nosotros nos interesa nuestro trabajo, la labor social que podamos hacer como Iglesia. Yo recién estoy empezando acá, en seis o siete meses uno no puede decir que conoce, pero lo importante es “yo como cura, qué tengo que hacer cada día”. Tratar de orientar a los chicos que están desorientados, darle oportunidad a los pibes más chicos para que puedan crecer bien. Ese es el trabajo que estoy llamado a hacer.

¿Existe la voluntad política real de combatir a estas bandas narcos?

No sé, porque eso sería reducir la oferta. Nosotros nos enfocamos en que los chicos no entren, trabajamos en prevención y en recuperación, para que puedan superar su adicción. Nos falta mucho para poder trabajar en prevención y en recuperación. Recién me enteré que han nombrado como director del SEDRONAR (a una sacerdote), es algo interesante. Hay que organizarse bien para darle la oportunidad a los pibes que quieren recuperarse. Eso es una tarea del estado pero también de las organizaciones barriales.

¿Ayudó la presencia de Gendarmería cuando estuvo en Suárez?

No te sabría decir, no sé cuáles son los medidores. Para mí, el día a día es lo otro: acompañar a los chicos y a quienes quieren recuperarse.

¿Cree que ayudaría si se despenalizara el consumo de marihuana u otras drogas blandas?

Creo que no: Argentina no tiene los dispositivos que sí pueden tener otros países. Sería apresurado, sería un planteo más de tipo intelectual, porque la realidad de nuestros barrios nos marca que la realidad es otra. No somos Uruguay, que es un país pequeño. Hablando con gente que ha estado a favor de la legalización allá, nos decían de la inviabilidad que existe en Argentina porque acá tenemos 14 millones de personas ya en el conurbano. No se dan las circunstancias aquí para tomar esas medidas.

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