Por: Carlos Pagni.Es difícil entender por qué la Presidenta, que ya financia un Instituto Juan Manuel de Rosas para avivar la llama del nacionalismo historiográfico, decidió fundar un Instituto Manuel Dorrego, con el mismo cometido. Justo cuando está pidiendo a los contribuyentes otro esfuerzo fiscal.
Igual hay un derroche: de recursos humanos. El kirchnerismo ya cuenta con un grupo de humanistas que se empeña en proveerle una doctrina. Es el Espacio Carta Abierta, que se constituye semana tras semana, con lluvia o con sol, en la Biblioteca Nacional.
¿Hacía falta recurrir al secretario de Cultura de Carlos Menem para redactar la historia oficial? Los intelectuales de Carta Abierta merecen un homenaje por su abnegación, pero no por sus reflejos. Se abrió una ventanilla y en la fila estaba, primero, Pacho O'Donnell. El menemismo, otra vez, los madrugó..



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