Otros cuatro testigos vieron las puñaladas que dio Padín

Las pruebas contra Gerardo Andrés Padín, alias "El Japonés", se siguen acumulando con el paso de los testigos, en el juicio oral y público que se le sigue por el homicidio del ex futbolista de Unión Acha, Mario Héctor Villalba, ocurrido el 27 de enero pasado a la tarde en el parque municipal Campos, en General Pico.

Ayer, en el segundo día de audiencias, cuatro personas dijeron ver a Padín (34 años) en el momento en que apuñaló a Villalba (28) para causarle la muerte. Uno de ellos estaba sentado en la misma mesa que el agresor y los otros tres en una contigua.

La otra novedad del día fue que se presentaron menos de la mitad de los testigos que habían sido citados por el Tribunal de Audiencia. Debieron concurrir once y solo fueron cinco. ¿Los ausentes? Héctor Vásquez, Nicolás Romero, Daiana Miller, Romina Suárez, Facundo Farías González y Carlos Pedro Jaime. Ante eso, las partes desistieron de sus testimonios, aunque el defensor del imputado, Gastón Gómez, pidió que se haga un último intento para encontrar a Jaime para que hable hoy, antes de los alegatos, ya que algunas versiones lo ubicaron como quien atacó a Padín luego de la agresión a Villalba.

Padín ha dicho que no tuvo intención de matar y que ese final fue la consecuencia no deseada de una pelea por un celular que había olvidado en la proveeduría del parque, que era atendida por la víctima. El deceso se produjo por dos puñaladas en la zona torácica izquierda, una de 11 y otra de 14 centímetros de profundidad.

Joel Bruna Mansilla, un joven de 20 años, estaba sentado en la mesa de Padín cuando se produjo el hecho fatal. "El dijo que había perdido el celular, pero no dijo dónde ni responsabilizó a nadie. ¿Qué pasó? Estaban discutiendo con Mario por lo del celular cuando Padín le pegó un golpe de puño. Mario reaccionó y cuando iba a defenderse, recibió la puñalada. Yo vi cómo se la dio", indicó el testigo.

-¿Cuántas puñaladas le dio?

-Yo vi una.

-¿Alguien se interpuso entre ellos?

-No.

-¿Qué hizo después?

-Me fui en la camioneta de mi papá.

"No pudo defenderse".

Claudio César Caliva, quien jugaba al fútbol con Villalba, estaba sentado en la mesa de al lado. El fue otro testigo directo: "Los dos estuvieron charlando un rato largo. Padín le pegó y cuando Mario quiso levantarse para pelearlo recibió una puñalada. Padín lo siguió y mi cuñado Jaime se cruzó para frenarlo. Ahí Padín le tiró una puñalada a él y Marito cayó sobre nuestra mesa. Ni siquiera pudo defenderse.

-¿Vio una o dos puñaladas?

-Dos. En la otra Marito se puso delante de su hijito para que el puntazo no lo agarrara a él.

-¿Hacia dónde apuntaron las puñaladas?

-Hacia el corazón.

Su hermana Soledad, que estaba junto a él, ratificó ese relato. "Vi a Marito agarrándose la herida. Su hijo también se la agarraba, mientras Padín lo seguía. En ese momento yo estaba con mi nena en brazos y Padín me miró con una mirada como... como loco (sic) cuando le dije que había chicos. Ahí mi ex pareja (Jaime) fue a decirle qué había hecho y un montón de gente empezó a pegarle", expresó la mujer.

-¿Padín estaba borracho, sacado o drogado?, preguntó Gómez.

-No estaba borracho, estaba consciente de lo hacía.

-¿Por qué dijo que estaba como loco?

-Porque me pareció que era capaz de pegarme a mí o a mi hija.

-¿Padín y Villalba se habían peleado antes?

-No vi ninguna pelea. Vi a Mario abrazar a Padín, como en un gesto de amistad.

María Inés Albornoz, la madre de Claudio y Soledad Caliva, ratificó todo: "Hubo un forcejeo entre ellos y se tiraron unas piñas. Cuando Padín lo cortó, Marito tomó a su hijo de la mano (NdeR: un nene de 12 años que en la primera audiencia contó en detalle qué pasó) mientras se agarraba la herida. Fue tambaleándose hasta que cayó. Padín iba detrás con el cuchillo", concluyó.

Hoy se oirán los alegatos

Hoy se oirán los alegatos, y como está claro lo que pasó, el fiscal Juan Méndez acusará a Padín de homicidio simple, que está penado con entre 8 y 25 años, y remarcará, como agravantes, que no tenía motivos para matar a Villalba y que después del apuñalamiento huyó y estuvo prófugo 48 horas. ¿Qué responderá el defensor Gómez? Buscará un atenuante, como que se trató de un homicidio en riña, aludiendo a la pelea previa, o que hubo circunstancias excusables, como una alta ingesta de alcohol. Los antecedentes del imputado y sus condenas anteriores hacen prever que recibirá una sanción muy dura.

Comentá la nota