Perteneciente a la generación de dirigentes políticos sub-45,el intendente vecinalista de Luján cumplió su primer año de gobierno, que no duda en calificar como “muy difícil desde el comienzo” por el estado financiero de la comuna, la coyuntura económica general y el golpe recibido por la naturaleza, una inundación como hacía años no se registraba
¿Cuál es el balance de este primer año de gestión?
Fue muy difícil desde el comienzo. Cuando llegamos encontramos el municipio con un déficit estructural de muchos años y con gravísimos problemas; una deuda de más de 50 millones de pesos. El primer día nos cortaron el combustible, el segundo un paro de profesionales del hospital por falta de pago de sus salarios del mes de noviembre. También tuvimos cortes de proveedores de oxígeno y la recolección de residuos patogénicos en el Hospital. Todo en la primera semana de gestión donde ni siquiera tenía firma por lo que no podía realizar un pago.Sumado al cierre del ejercicio, que al asumir un mes antes se torna un problema que ojalá se tome en cuenta en una futura modificación de la ley Orgánica de las Municipalidades.
¿Cómo se superó ese proceso?
Para el mes de enero, tuvimos un espaldarazo del gobierno provincial, del gobernador Daniel Scioli, donde después de reuniones me enviaron un adelanto de coparticipación que nos dio aire, y la posibilidad de emprender el camino para ir mejorando. Eso sumado al aporte de los vecinos, comprometidos con la gestión, que acompañaron con el pago de tasas, nos permitió sobrellevar el año pese a los problemas.
¿La coyuntura no solo local, le permitió comenzar con su proyecto de gobierno?
Con una situación así, lo que uno hace permanentemente es tapar baches. No sólo es el problema económico con que se recibió sino que la ciudad tampoco tenía maquinaria suficiente, el parque automotor está destrozado, y problemas estructurales, como una red de cloacas obsoleta de más de 50 años, la planta de tratamiento de líquidos cloacales fuera de funcionamiento, un basural a cielo abierto que tuvimos que reordenarlo y reacondicionarlo hasta tanto podamos llevar adelante el GIRSU (NdR: Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos) para municipios turísticos. Y el tema de los accesos a Luján que nunca fueron planificados. La obra de la ex ruta 7, que se realiza con fondos de la Nación, estuvo demorada más de un año y cortó al medio la comunicación de la ciudad. Si a eso le sumamos los fenómenos de la naturaleza, una inundación que no ocurría desde 1993 con un pico del río de 5,12 metros, que al día de hoy todavía estamos trabajando.
Luján es un municipio con mucha potencialidad, ¿por qué le tocó asumir en una situación así?
Son muchísimos años de administraciones que no pusieron el acento en el crecimiento del distrito. Luján debería ser una ciudad turística por excelencia, pero hoy es una ciudad de peregrinos. El que viene a visitar a la Patrona de la Argentina, lo hace por una hora y se va. ¿Por qué? Porque no ha capitalizado ser una ciudad turística, que le brinde otros servicios al visitante. Y nosotros apuntamos a trabajar sobre eso. No solo tenemos turismo religioso, sino histórico cultural, el complejo museográfico Enrique Udaondo, un Cabildo que es el primero en adherir al de 1810 y el único que existe en el interior conservado, osea, una rica cultura histórica.
¿Cómo es la relación con los gobiernos provincial y nacional?
Con el gobierno provincial la relación es excelente, con el gobernador y todos sus ministros. Y con el nacional es menos fluida, solo con algunos ministerios pero no puedo decir que sea mala. En el tiempo de las inundaciones he recibido por lo menos un llamado del gobierno nacional poniéndose a disposición y mandando la ayuda necesaria para los damnificados.
¿Con los intendentes vecinos?
La relación con los pares es excelente, aunque pertenezcan a otros partidos políticos, hemos recuperado el Corredor Productivo de Municipios al Mercosur, que somos 9 comunas de la zona, y algunos que no son del corredor, se pusieron a disposición.
¿Fue duro ganar la interna de Udeso con una boleta única?
Mientras los otros candidatos estaban de campaña nosotros estábamos luchando porque nos dejaran competir. Pero después de batallar en la junta electoral y la justicia nos permitieron presentarnos, pero sólo con boleta local. Y en las generales tuve que ir adosado a la lista larga pero nunca participé de ninguna reunión con los candidatos de Udeso. Trabajé en forma independiente como frente vecinal, únicamente aquí en Luján, totalmente solo y separado de los demás nombres de la lista.
Eso implica que el pueblo de Luján tiene incorporado la cultura de corte de boleta.
No me caben dudas. La mayoría de los votos (obtenidos) era la boleta del frente cívico vecinal con el FPV a nivel provincial y nacional. Quiere decir que Luján tiene una gran madurez política, una gran sabiduría en el corte y con gran conciencia cívica.
De cara a la próxima elección legislativa, ¿dónde está parado políticamente?
En el Frente Cívico Vecinal, y se estudiará con los tres partidos que lo integramos cómo vamos a seguir adelante.
¿Cómo se inició en la actividad política?
Nací en Córdoba y me vine a vivir a Luján en el 97 por una situación fortuita: mi hermano (Néstor, secretario del municipio) estaba aquí y se rompió tibia y peroné jugando al fútbol y viajé para acompañarlo porque estábamos los dos solos; ese mismo día, 11 de diciembre, me recibía de abogado. Él era concejal y comencé a ayudarlo en elecciones como fiscal de mesa. Después en el 2003, Pedro Salaberry, fundador de la UVL y reconocido ex intendente, se presentó a elecciones y me propuso la Secretaría legal y técnica, pero el vecinalismo no ganó. En 2005 me proponen como candidato a concejal, salgo segundo, y accedo a la banca. Dos años después, la UVL forma un frente con el GEN en la que voy como candidato a intendente y salí tercero. La Unión Vecinal es un partido pequeño en su estructura, pero grande en cuanto la elección de la gente; en sus 40 años siempre tuvo representantes en el Concejo Deliberante.
Se recibió de abogado en Córdoba, ¿qué otras actividades realiza?
Además de abogado estudié dos años más en la universidad de Morón y me recibí de escribano, y en Tres de Febrero, me recibí de docente. Tengo 11 de antigüedad en docencia.
¿Un libro que lo haya marcado?
Me encantó El Alquimista, de Paulo Coelho.
¿Una película?
Hay muchas, pero una me marcó hasta con la música, que es Cinema Paradiso.
¿Un sueño?
Quiero ver un Luján pujante, que no esté detenido en el tiempo, sino que esté en marcha como las grandes ciudades. Quiero ver un Luján asemejándose a un Tigre, por el trabajo de un gran vecinalista como fue (Ricardo) Ubieto y que luego siguió Sergio Massa.
¿Y puede serlo?
Si se trabaja con la ayuda de todos, y hablo de las fuerzas políticas, porque lo que no tiene que haber es mezquindades. Primero, cubrirle todas las necesidades a los vecinos para después abrirlo y que lo disfruten de afuera.




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