FpV: el orden bajo a un chorro a presión

FpV: el orden bajo a un chorro a presión

Mientras mira de reojo los movimientos de la oposición, que podrían alterar la estrategia, Cristina Fernández aplicó su poder para forzar el “baño de humildad” que había pedido y acomodar la interna del FpV

Pidió un baño de humildad y no tuvo demasiada paciencia para esperar la reacción de los interesados; entonces, Cristina Fernández aplicó el chorro de presión y limpió el exceso de candidaturas en el Frente para la Victoria. La Presidenta mandó a decir a varios de los competidores que el destino presidencial o de gobernador de la provincia de Buenos Aires no era el pensado para ellos por la conducción, consagrada por todos en su persona. Los receptores aceptaron el renunciamiento forzado.

Esta semana, Cristina volteará algunas marquesinas bonaerenses todavía en pie, hasta que queden dos, como sucede con las candidaturas presidenciales de Daniel Scioli y Florencio Randazzo. Al ministro del Interior le dio cierta vía libre para fustigar de nuevo al Gobernador, en una es-trategia apuntada a contener con Randazzo el voto más radicalizado pero que aleja al funcionario nacional de la estructura peronista, cada vez más molesta por las críticas del “Flaco” hacia quien consideran el candidato natural.

De todos modos, la conservación de más de una candidatura presidencial y la posibilidad de contar con un par de competidores por la Provincia se mantiene supeditada a los movimientos de la oposición. El acercamiento de Francisco de Narváez (todavía alineado a Sergio Massa) con estructuras del macrismo es seguida muy de cerca en la Casa Rosada y en el búnker sciolista.

“Cuanto más se agrande el espacio opositor, más síntesis en las candidaturas deberemos tener nosotros”, advirtió a La Tecla un diputado nacional K. “Todo depende de cómo juegue la alianza posible entre Macri y Massa; hay movimientos en ese sentido, así que acá las cosas se van a definir a último momento”, completó un operador sciolista.

Pese al envalentonado relanzamiento de su campaña, pesa sobre Florencio Randazzo un constante movimiento interno que pretende convencer a Cristina de hacerlo jugar en la Provincia y dejar en soledad la candidatura de Scioli. Parece difícil que esto suceda, pero de producirse también provocará el corrimiento de quienes queden habilitados para la competencia bonaerense.

El chorro de presión de la Presidenta apuntó por ahora sólo a despejar de nombres los deseos presidenciales y por la Gobernación. “Para saber cómo va a ser todo el espectro faltan definir cosas importantes, como el vicepresidente y el candidato a primer parlamentario del Mercosur, que es una boleta pegada a la presidencial, además del Gobernador; es un dominó completo”, resumieron en el sciolismo. Debe agregarse el primer candidato a diputado nacional.

La polarización con el macrismo se hace cada vez más carne en el oficialismo, y ya se sacan cálculos de cómo quedarían repartidos los votos de Sergio Massa. En medio de esa especulación, en el FpV celebran que la Presidenta haya iniciado el ordenamiento, y piden más definiciones. Deberán aguardar, porque llegarán sobre el filo del cierre de listas y acordes a los movimientos del otro bando.

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