Consideran que su probable debilidad física no le deja fuera de carrera y que el diputado ya demostró en febrero que puede doblar la apuesta y seguir en campaña
Los médicos son claros: las lesiones sufridas por el diputado incrementan el riesgo de sufrir infarto coronario o hemiplegias. Sin embargo, la mayoría de los dirigentes opositores consultados por El Cronista -de la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y del Peronismo Federal- minimizaron la supuesta debilidad física a la que habría quedado expuesto y evaluaron que no condicionará su probable candidatura presidencial, ni habilitará naturalmente la postulación de su esposa, la actual mandataria Cristina Kirchner. Si bien aclararon que es prematuro hacer un análisis –optaron por hablar en off the record– varios dirigentes estimaron que la decisión final –esto es, si será un “pingüino” o una “pingüina” el postulante del oficialismo– se tomará en función de las encuestas. “Si él cree que pierde no va a ir de candidato”, fue la respuesta similar de la mayoría de los consultados.
Tras aclarar que no tenían información suficiente sobre el cuadro clínico del ex Presidente, los opositores consideraron en general que se trata de una enfermedad que se puede controlar. “No creo que este tipo de dolencia pueda afectar su candidatura. Las personas que la sufren pueden vivir mucho tiempo”, opinó una legisladora de la Coalición Cívica.
Tampoco creen que Kirchner vaya a modificar su nivel de actividad política. “No va a dejar de jugar. Ya tuvo una operación similar y dobló la apuesta”, estimó un hombre del Peronismo Federal.
En el radicalismo hubo voces divididas. Mientras un importante legislador consideró que la enfermedad podría modificar la estrategia electoral del kirchnerismo, otra dirigente consideró difícil que lo deje fuera de carrera.
Todos se mostraron prudentes por tratarse de un tema de salud. El único dirigente opositor que salió a pronunciarse públicamente fue el titular del Comité Nacional, Ernesto Sanz, pero sólo para desearle “una pronta recuperación”. “Queremos competir con un Néstor Kirchner en las mejores condiciones de salud”, remarcó al participar del cierre de las jornadas de debate programático que la UCR desarrollaron en Tucumán.
Los analistas políticos consultados consideraron que el cuadro clínico podría generar algo de incertidumbre hacia dentro de la tropa. “Esto va a disparar una señal de alerta hacia el interior del oficialismo. Pero es prematuro saber si modificará el escenario. Conociéndolo a Kirchner, no creo que deje de jugar”, señaló Fabián Perechodnik, director de Poliarquía.
Su par de Ipsos- Mora y Araujo, Santiago Rossi, coincidió. “El kirchnerismo es un proyecto de poder. El o ella son los mismo. No creo que la candidatura se defina en función de la enfermedad. Ella está mejor posicionada en las encuestas que él”, afirmó.
La incógnita, que buscarán despejar los encuestadores, es si la enfermedad lo hará aparecer debilitado ante el electorado. Con la operación anterior, dicen, salió fortalecido.



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