Dirigentes de la oposición renovaron hoy sus reclamos a los gobiernos nacional y bonaerense por la inseguridad y acusaron de "mentiroso" al ministro de Justicia, Julio Alak, por afirmar que el crimen se redujo un 40 por ciento en los últimos siete años. Dijeron que la inseguridad es "insportable" y que el Gobierno ha reconocido su incapacidad para enfrentarla.
por la inseguridad y acusaron de "mentiroso" al ministro de Justicia, Julio Alak, por afirmar que el crimen se redujo un 40 por ciento en los últimos siete años.
El diputado Francisco de Narváez dijo que el ministro de Justicia y Seguridad "miente" con esas cifras y pidió al funcionario "que salga a caminar las calles, hable con la gente y pregunte", porque "la inseguridad es insoportable".
"La inseguridad en muchos barrios de la Provincia es inaguantable. Miente el ministro y mienten las estadísticas. Que los funcionarios salgan de atrás de los escritorios y vengan a ver
cual es la realidad de la gente", pidió el legislador del Peronismo Federal en una recorrida de campaña por el barrio El Tambo de Isidro Casanova, partido bonaerense de La Matanza.
Se refirió así a los dichos de Alak, que acusó este viernes a dirigentes de la oposición de erigirse como los "apóstoles de la seguridad" pese a que la tasa de criminalidad que existió entre 2001-2002 fue la más alta desde el retorno democrático, y afirmó que en los últimos siete años "el índice de criminalidad se redujo un 40 por ciento".
De Narváez, candidato a gobernador, dijo que "la inseguridad es el problema número uno en todos los barrios de la Provincia" y responsabilizó al Gobierno, porque -según dijo- "tiene recursos para enfrentarla pero no le interesa hacerlo".
"El gobernador no puede decir que tiene las manos atadas, es una irresponsabilidad. Vamos a llegar a la gobernación de la provincia de Buenos Aires y vamos a volver a darle a los ciudadanos la tranquilidad que el Estado lo defiende", dijo De Narváez en alusión a las expresiones de Juan Ignacio Buzzali, esposo de la joven Píparo, quien aseguró que Scioli le dijo que "tenía las manos atadas" en la lucha contra la inseguridad.
Por su parte, la senadora justicialista Hilda "Chiche" González de Duhalde propuso declarar la "emergencia en materia de seguridad por un año" para "habilitar" a la presidenta Cristina Kirchner "utilizar los recursos del Estado" con el objetivo de combatir el delito.
La esposa del ex presidente Eduardo Duhalde insistió que "primero hay que construir cárceles, ya que por ejemplo en la provincia de Buenos Aires faltan 10 mil plazas" y reiteró que hay que usar "los espacios ociosos que tienen las Fuerzas Armadas donde no hay más soldados, para tener adentro a los chicos que delinquen".
"Los políticos en general le tienen mucho miedo a estas expresiones mías porque las confunden con el fascismo, y la gente está pidiendo a gritos que los delincuentes estén adentro y que los ciudadanos puedan caminar con normalidad por las calles", comentó "Chiche" Duhalde en el marco de la polémica que estalló a mediados de esta semana por la falta de quórum en Diputados para que se tratara el tema de las salideras bancarias.
En tanto, la diputada del GEN Margarita Stolbizer aseguró que el gobernador Scioli hizo "un reconocimiento de su propia incapacidad" cuando le dijo al marido de Carolina Píparo que
"tiene las manos atadas" para enfrentar la delincuencia.
"Quien tiene la obligación de protegernos dice que no puede hacerlo. Scioli tiene el poder, la Policía, los recursos, los instrumentos, y que diga que no lo puede hacer es un reconocimiento de su propia incapacidad, que es muy grave para el ciudadano común", apuntó Stolbizer.
La diputada nacional reiteró que su bloque en la Legislatura bonaerense "estará pidiendo explicaciones" esta semana al gobernador y su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, para ser
interpelados sobre materia seguridad.







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