El candidato a Presidente del PRO reconoce la dificultad de hacer pie en el principal bastión electoral. Por ellos, ya diagramó un cronograma de visitas a la Provincia, e intensificará las recorridas por el conurbano con el objetivo de ingresar al ballotage.
Mauricio Macri tiene en la mira a la Provincia. Considera que sus chances de ingresar al ballotage se jugará en la vasta geografía bonaerenses. Y allí apuntará con todo: en los próximos meses tiene previstos al menos 50 desembarcos, la mayoría en los populosos distritos del Conurbano.
Se trata de la profundización de una estrategia que, en rigor, ya arrancó. El candidato presidencial viene acompañando a la postulante bonaerense María Eugenia Vidal en recorridas que, por ejemplo, en los últimos días lo llevaron a Avellaneda y La Matanza.
La decisión de intensificar las recorridas de Macri en especial por la Primera y Tercera secciones electorales busca penetrar en los históricos bastiones del peronismo. Irá a buscar allí, dicen en su equipo de campaña, las voluntades que hoy se estarían esfumando del Frente Renovador.
“Mauricio está muy bien en el Interior de la Provincia. Incluso en algunas secciones estamos cerca de los 30 puntos”, dicen cerca del candidato. Sin embargo, el gran desafío es horadar aquellos distritos donde el oficialismo y el massismo muestran fortaleza y que representan cerca del 70% del electorado provincial..
Allí jugará sus cartas Macri con recorridas y visitas domiciliarias donde se pondrá cara a cara con los vecinos.
Pero esos actos de presencia del jefe de Gobierno porteño no son la única herramienta que tiene en evaluación el PRO. Otra de las vertientes de la estrategia es, como ya informara este diario, el armado de una pata peronista que contribuya a llegar a lugares donde al macrismo le cuesta penetrar.
Uno de los engranajes clave de esa movida es Jesús Cariglino, el intendente de Malvinas Argentinas. El jefe comunal acaba de ser echado del massismo y ya se muestra cerca de Macri.
No habrá incorporación al PRO, sino articulación de estrategias territoriales con los candidatos que el macrismo tiene lanzados. Se dice que Cariglino no sería candidato a gobernador, sino que buscaría ejercer el rol de armador en varias comunas donde puede atraer sectores del peronismo que no votan al Frente para la Victoria y que se desencantaron con Sergio Massa. Allí articularía demás el sindicalista Gerónimo “Momo” Venegas, otro peronista distanciado del universo K.




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