Las opciones de Das Neves

Das Neves ha dicho que si pierde con su candidato Martín Buzzi en la provincia “deja la política”. El mensaje parece ser otro, en realidad. La sensación es que el Gobernador ha visto acercarse peligrosamente al kircherismo, pero aún convencido de que el 20 de marzo va a ganar, ha tomado la necesaria distancia para cuidar su capital político a nivel nacional, en caso de que tenga un traspié en Chubut.
El kirchnerismo, exultante, cree que ganará y prepara una virtual “invasión” financiera y empresarial a esa provincia, con los conocidos empresarios que construyeron riqueza desde el poder: Lázaro Báez y Cristóbal López, entre otros. (Por: Ruben Lasagno OPI Santa Cruz)

Si bien el dasnevismo se encarga de repetirle a quien lo quiere escuchar que la situación de Catamarca no afectará para nada las elecciones del próximo 20 de marzo en Chubut, precisamente porque “Chubut no es Catamarca”, como dijo desafortunadamente el gobernador Mario Das Neves, indudablemente el traspié electoral del radical que pretendía eternizarse en el poder, encendió una luz de alerta en las huestes del chubutense ante lo que puede ser una catástrofe política para el gobernador patagónico, si acaso el FPVS logra colocar a Eliceche en el palacio gubernamental de Rawson.

Das Neves sabe, que una gran parte del pueblo de Chubut va a poyar a su candidato Martín Buzzi, porque de alguna manera les conviene la continuidad del denominado “modelo Chubut”, que se enfrenta en esta contienda con el llamado “modelo K”, que no es mejor al propiciado por el mandatario provincial pero que ambos cuentan con el apoyo irrestricto del empresariado, que en ambos casos, suelen ser los mismos que apoyan a uno y a otro, tal el caso de las petroleras, PAE, YPF, OIL, por ejemplo.

Indudablemente si Buzzi pierde, Das Neves sentirá el impacto en forma directa sobre sus apetencias presidenciales y de ahí que el propio Gobernador haya salido a decir lo que, en honor a la verdad, los políticos jamás deberían decir: “si pierdo me retiro de la política”. Ya lo dijo Eduardo Duhalde y ahí está, peleando por acceder al poder una vez más, porque éste, como el dinero, son anclajes excluyentes que aprisionan, tanto la voluntad, como la moral y la ética de los hombres envueltos en la política. Creo, más bien, que las palabras de Das Neves reflejan una negativa a resignar un lugar dentro del Peronismo Federal, en caso de un eventual fracaso de su fórmula, lo que es poco probable.

Hoy, con el poder intacto, el chubutense juega un papel más decoroso e inclusive puede mostrar “gestión”, un valor que ni Duhalde, ni Solá (aún dejado de lado por el apoyo de De Narváez) y con limitaciones, Rodrigue Saá, logran imponer como antecedentes de eficiencia; sin embargo si pierde en su provincia, Das Neves sabe que dentro del grupo ya no tendrá la misma impronta que dejó hasta hoy, perderá peso y por tal motivo se autoexcluye antes de tiempo.

Si Martín Buzzi gana, el Gobernador de Chubut afianzará su liderazgo, allanará el camino hacia su candidatura nacional y por supuesto el peso específico que logrará dentro del Peronismo Federal será mayor y concluyente a la hora de hacer una apuesta en común con sus compañeros y contabilizar lauros y fracasos en la mesa política del nuevo espacio político dentro del peronismo residual, que le intenta arrebatar el poder al kirchnerismo en las urnas de octubre.

Las posibilidades de que gane Buzzi la gobernación persisten, aunque por un margen menos amplio que hace un mes atrás. Indudablemente que la embestida del FPV, utilizando para ello los fondos públicos y la imagen de la presidenta, son eficaces en este momento. No hay que olvidar que Das Neves estaba preparado para pelear férreamente contra Néstor Kirchner; su muerte desarmó el frente de batalla más duro que tenía el gobernador delante suyo y lo puso ante el escenario que menos deseaba, que es el de pelear mano a mano contra la presidenta, situación que aparece antipática por una cuestión de género, por la investidura y por la sensibilidad pública que genera su viudez. En este marco, podríamos decir que a Das Neves se le derrumbó el enemigo espontáneamente y si bien lo que queda del “modelo K” es un duro adversario a batir, le era mucho más fácil enfrentarlo cara a cara en el terreno político al ideólogo de la criatura, que pelear contra la viuda.

Si hipotéticamente se diera la derrota de Buzzi, en manos del candidato kirchnerista, es probable que Das Neves cumpla su palabra y previendo un posible triunfo reeleccionario de Cristina, recoja las velas y retire temporariamente su propuesta, para volver nuevamente por otro período en la gobernación de su provincia o presentar un nuevo armado en las elecciones del 2015, con él como candidato a la presidencia y sus colaboradores para ubicar nuevamente el “modelo Chubut” en la Patagonia, apelando al desgaste que tendría el kirchnerismo que viene arrastrando tres gestiones consecutivas a nivel nacional.

Por otro lado, si el kirchnerismo gana en Chubut, desde la oficina de De Vido está todo preparado para invadir financiera y empresarialmente la provincia, hecho que Das Neves sabe de antemano y por tal motivo apuró la expropiación de las áreas petroleras de las manos de Lázaro Báez y salió a rechazar la idea de que Chubut se transforme en un coto de caza del empresariado santacruceño.

Sin duda que gradual o brutalmente (como hace el kirchnerismo) la obra pública chubutense, pasará a manos de los empresarios de la construcción de Santa Cruz y el otro gran beneficiado será el antiguo pollero devenido en el zar del juego, Cristóbal López quien junto con Báez arremeterán contra toda inversión posible en el Golfo, especialmente en materia petrolera. (Agencia OPI Santa Cruz)

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