Reconoce que "con este gobierno se ha avanzado mucho". Adelantó que los días 12 y 13 de junio se llevará a cabo en nuestra ciudad el Parlamento Nacional Indígena. Y recordó que el 24 de junio comienza el año nuevo "para todos los pueblos de América".
En principio, González Catriel aclaró que su llegada a la Ciudad de Buenos Aires se debió a que forma parte del Consejo de Participación Indígena (CPI), cuyos integrantes -"dos por pueblo"- son electos en asambleas comunitarias en las diversas regiones que se divide el territorio nacional. En el caso de la provincia de Buenos Aires, esa representatividad se amplía en función de la población hasta "seis miembros: dos por la comunidad toba, dos por la guaraní y otros dos por la mapuche-tehuelche", explica.
El CPI está formado por 91 integrantes, de los cuales 27 integran lo que González Catriel denominó "la mesa chica", entre quienes "se venía hablando desde hace un tiempo, desde el año pasado", el modo de la intervención en los festejos del Bicentenario, que concluyó definiéndose en encuentros concretados en Buenos Aires durante las dos semanas previas.
Producto de esa actividad, se elaboró un documento con cuatro puntos básicos entregado a la Presidente a través del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas el 20 de mayo, denominado "Pacto del Estado con los Pueblos Originarios para la creación de un Estado Plurinacional". En el texto se sugiere eliminar del calendario oficial el feriado del 12 de octubre, llamado Día de la Raza, y promover las fechas sagradas de los pueblos originarios.
Ya el 13 de mayo se había desarrollado una conferencia de prensa donde la diputada Silvia Vázquez propuso "la creación por ley de una Agencia Nacional de Reparación Histórica de los Pueblos Indígenas en jurisdicción de la Jefatura de Gabinete de Ministros y la creación de un Fondo Nacional para el Desarrollo del Plan de Reparación Histórica de los Pueblos Indígenas".
El presidente de la comunidad Peñi Mapu destacó que en el documento se incluyó "la defensa de los recursos naturales" y se demandó que haya "una consulta a los pueblos" cuando se pretenda intervenir en territorio de su patrimonio, así como "mayor participación en organismos estatales de Derechos Humanos".
Por otro lado, fustigó la capitalización política que hizo del encuentro la dirigente social Milagros Sala, quien integró la comitiva que se entrevistó con la Presidente. Pero se mostró reconfortado porque "hubo solamente algunas autoridades: los ministros Alicia Kirchner y Alberto Sileoni" y fue propicio para que la mandataria "rompiera el protocolo y recibiera con sus propias manos" los regalos traídos por los visitantes. Los que no pudieron ingresar "siguieron la ceremonia en pantallas gigantes" instaladas en las proximidades.
La Presidente, a su turno, anunció la firma "del decreto 701 que reglamenta la ley 25.517, donde se establece que deberán ser puestos a disposición de pueblos indígenas los restos mortales de indígenas que forman parte de museos o colecciones privadas o públicas, en especial los del cacique Calfucurá". Además de su decisión para que el Instituto de Asuntos Indígenas "monitoree la garantía constitucional del reconocimiento de la posesión de la tierra comunitaria de los pueblos originarios, en el caso de que se trate de tierras fiscales; la financiación de 10 radios FM y una radio AM para las comunidades de los pueblos originarios; y la ampliación a 20 mil de las becas de estudio de educación básica y secundaria para las comunidades originarias, que contiene la garantía de acceso a una beca universitaria, que nunca tuvimos".
González Catriel definió que a través de los años se han logrado pequeños avances en pos del reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos originarios y reconoció que "con este gobierno se ha avanzado mucho, más allá del color político tienen sus cuestiones pero hacen, los funcionarios reciben y escuchan, que no es la solución a los problemas pero es un inicio; algo que no pasaba con el gobierno de Menem".



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