Obra social desatiende a paciente oncológica

Una empleada doméstica de esta ciudad vive momentos muy duros. Sufre de cáncer de esternón y la prepaga (Obra Social del Personal de la Construcción) no le entrega los medicamentos que necesita para realizarse la segunda quimioterapia.

Una obra social desatiende a una paciente oncológica de esta ciudad. Ester Fernández tiene 52 años y es empleada doméstica. En diálogo con LA ARENA, la mujer relató la dura situación que está viviendo. Recordó que hace unos años se le descubrió cáncer de mama por lo que debió someterse a varias sesiones de quimioterapia efectuada por los profesionales médicos. Tras el tratamiento correspondiente, la paciente pudo recuperarse de esta enfermedad y volver a su vida normal. Sin embargo, en febrero de este año, los facultativos le encontraron a la mujer un quiste en el esternón. Tras viajar a Capital Federal, para detectar la gravedad de su estado de salud, los médicos le confirmaron que padecía de cáncer de esternón. "Mi médico quería saber de dónde provenía el quiste por lo que me recomendó viajar a Buenos Aires donde descubrieron finalmente la enfermedad", especificó la entrevistada.

Indiferencia.

Pero el drama de Fernández se intensificaría aún más. En su condición de empleada doméstica, ella tiene la obra social Ospecon (Obra Social del Personal de la Construcción), dependiente de la Unión de los Obreros de la Construcción de la República Argentina (Uocra).

"Cuando tuve que hacerme la primera quimioterapia, el 12 de julio, necesitaba que la obra social me mandara la medicación. Empecé a realizar los papeles y trámites correspondientes pero pasaron tres meses y la obra social no se hacía cargo de los medicamentos", rememoró.

Por esta razón, la paciente consultó con su abogado personal. Por recomendación del letrado, en tanto, presentó un amparo judicial contra Ospecon. "Pero esta situación no sería nada fácil, por estos trámites, tuve que pagar dos mil pesos, pero finalmente los integrantes de mi obra social me entregaron la medicación que necesitaba para la quimioterapia", afirmó. El 12 de julio, Fernández pudo hacerse el primero de los cuatro tratamientos.

"Para realizarme la segunda quimioterapia, el 21 de agosto, tuve que volver a la obra social, para que me dieran otra vez la medicación", afirmó. Y amplió: "Mandé todos los papeles a la obra social y como antes me dijeron que no podían darme los remedios porque me faltaba documentación y necesitaba autorización de la central de Capital Federal".

La mujer, ante esta situación, le consultó a su abogado. El letrado, por su parte, le replicó que "no te responden porque la obra tiene problemas de índole judicial". Lo cierto es que Fernández no pudo hacerse la segunda quimioterapia tras la indiferencia de Ospecon en Santa Rosa. "El jueves hablé con mi abogado, me dijo que me quedara tranquila que en dos días me daban los medicamentos. Sin embargo, pasaron los días, y sigo igual, en las mismas condición, y con el riesgo que significa para mi estado de salud", completó Fernández.

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