Obama pone su seguridad en manos de dos mujeres

Una de ellas dirigirá el Servicio Secreto y la otra, a los espías de la CIA

Por Rafael Mathus Ruiz |

NUEVA YORK.- Barack Obama, el hombre más poderoso del mundo, decidió poner su seguridad en manos de una mujer. Y esa mujer, bromeó, tendrá ahora más control sobre su vida que nadie más , salvo su esposa.

"No podría poner nuestras vidas en mejores manos que las de Julia", dijo Obama. Se refería a Julia Pierson, una "rompemoldes", tal como la calificó, luego del juramento que la convirtió en la primera mujer en liderar el Servicio Secreto, la agencia que vela por la seguridad de los presidentes de Estados Unidos.

Pero Pierson no fue la única mujer que marcó un hito en los últimos días. El diario The Washington Post reveló que otra mujer, cuya identidad retuvo, está al frente del Servicio Clandestino de la CIA, el cuerpo de espías de elite que recolecta información vital para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.

En tanto, una tercera mujer, Lisa Monaco, suena fuerte para hacerse cargo del FBI. Todo un reflejo del avance de las mujeres en rincones delicados del Estado, comúnmente asociados a la testosterona de personajes como Eliot Ness o James Bond.

Pierson, de 53 años, nacida en Orlando, Florida, cargará con la responsabilidad de velar por Obama, el vicepresidente Joe Biden y sus familias, además de combatir los crímenes financieros, también bajo la tutela del Servicio Secreto. Pero también tendrá que restaurar una reputación empañada por el escándalo que desataron hace casi un año 13 agentes que contrataron servicios de prostitutas en Cartagena, Colombia.

Con Pierson, Obama no sólo hace historia y busca dejar ese escándalo en el pasado, sino que además acalla las críticas que llovieron sobre él a medida que se conocieron los integrantes de su gabinete para su segundo mandato, en el que las mujeres -y las minorías- brillaron por su ausencia en los principales cargos. En su primer mandato, por el contrario, Obama había nombrado a una mujer al frente del Departamento de Estado, Hillary Clinton, que ayer reapareció en público luego de dos meses de retiro.

La quirúrgica decisión de Obama no podría estar cargada de mayor simbolismo. No por nada cuando se habla del Servicio Secreto las primeras imágenes que vienen a la mente son de hombres: creada hace 148 años, la agencia aceptó a la primera mujer recién en 1975; hoy, de sus 3500 agentes, sólo un 10% son mujeres.

En Estados Unidos, las mujeres comenzaron a ocupar puestos que traían aparejada la autoridad para llevar armas de fuego y realizar arrestos en 1971, luego de que una ley firmada por Richard Nixon en 1969 para impulsar la igualdad de género en el gobierno federal les abriera el camino. En 2008, casi 40 años después de que Nixon estampara su firma en esa ley, entre el 15 y el 20% de los agentes federales eran mujeres, según la última estimación del Departamento de Justicia. Hoy, hay cerca de 18.000 mujeres en agencias federales dedicadas al cumplimiento de la ley, según Wifle, una organización que las representa.

En tanto, la misteriosa mujer de la CIA puso al flamante director de la agencia, John Brennan, que debe confirmarla en su cargo, ante un dilema: al igual que Pierson, es una veterana con experiencia. Pero en la CIA a veces la experiencia no queda bien en el currículum: esta mujer ayudó a administrar los programas de tortura que se pusieron en práctica luego del 11 de Septiembre.

Pierson, por el contrario, cosechó más elogios que reparos. Obama ponderó su trayectoria, al destacar que la flamante jefa de sus custodios trabajó prácticamente en todas las áreas dentro del Servicio Secreto. Con todos, algunos creen que su nombramiento puede quedar sólo en un cambio cosmético.

"Es genial que sea una mujer, ya era hora. Pero lo que se necesitaba era alguien de afuera para sacudir las cosas", apuntó Ronald Kessler, periodista, autor de 19 libros sobre el FBI, el Servicio Secreto y la CIA, y que destapó el escándalo de Cartagena.

Pierson tiene una carrera de más de 30 años, que comenzó en 1980, cuando se convirtió en agente de policía de su ciudad natal. En 1983, se unió al Servicio Secreto. Cinco años después, pasó al cuerpo de custodia presidencial y estuvo dispuesta a "recibir una bala" por George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush.

Desde 2008, se desempeñaba como mano derecha de su antecesor Mark Sullivan, que renunció el mes pasado tras pedir disculpas ante el Congreso por lo que ocurrió en Cartagena, un escándalo que puso lo que aquí algunos llamaron la "cultura masculina de la agencia" bajo la lupa.

"Somos una pequeña agencia con una misión grande", dijo Pierson en una entrevista con la revista Smithsonian en 2007, la única que se conoce de ella hasta ahora. "Nuestro tamaño nos da la capacidad de tener más conocimiento personal de cada uno como empleados. Algunas personas lo llaman una secta, otras personas lo llaman una familia, pero yo creo que es única", completó. Ella, ahora, tendrá la misión de poner la casa en orden.

Nuevo avance de género

Ocuparán cargos que siempre fueron de hombres

Julia Pierson

Directora del Servicio Secreto

Además de velar por la seguridad de Obama y Biden, deberá restaurar la reputación del servicio, empañada por el escándalo que desataron agentes que contrataron prostitutas en Cartagena

Nombre no revelado

Jefa de espías de la CIA

Estará al frente del Servicio Clandestino, que recolecta información vital para la seguridad. Según trascendió, es criticada por haber ayudado a administrar los programas de tortura que siguieron al 11-S

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