Obama pide un "sacrificio" para atacar la deuda

Llamó tanto a republicanos como a demócratas a ceder para impedir que se llegue al default

WASHINGTON.- Cuando faltan dos semanas para que venza el plazo para aumentar el techo de la deuda norteamericana, el presidente Barack Obama instó ayer, una vez más, a los legisladores republicanos a llegar a un acuerdo, a fin de evitar una cesación de pagos y, eventualmente, una nueva recesión.

El jefe de la Casa Blanca dijo que será necesario un "enfoque equilibrado" y un "sacrificio compartido" para lograr un acuerdo para que el Capitolio extienda el límite de emisión de deuda pública, que ya alcanzó su tope de 14,29 billones de dólares.

"En pocas palabras, se necesitará un enfoque equilibrado, un sacrificio compartido y la voluntad de tomar decisiones impopulares por parte de todos", dijo Obama en su discurso radial semanal.

"Esto significa gastar menos en los programas nacionales", explicó el presidente de Estados Unidos. "Significa gastar menos en los programas de defensa. (...) Y significa abordar el código tributario y recortar algunas deducciones fiscales para los estadounidenses más ricos".

El techo de la deuda federal de 14,29 billones de dólares fue alcanzado a mediados de mayo. Desde entonces, el Tesoro apela a distintos recursos para mantener el Estado en funcionamiento, pero, según dijo el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, éstos se agotarán el 2 de agosto, fecha en que el país puede caer en insolvencia de pagos, con efectos desastrosos para el sistema financiero mundial.

La Casa Blanca instó a alcanzar un acuerdo antes del viernes próximo, de manera de tener tiempo para aprobarlo antes del 2 de agosto. Sin embargo, los republicanos en el Congreso se niegan a aumentar el límite de la deuda pública a menos de que haya profundos recortes de gastos (que no incluya suba de impuestos).

En su alocución radial de ayer, Obama insistió en que el problema del déficit no se puede resolver sin pedir a los estadounidenses más ricos que paguen su parte.

"No creo que las compañías petroleras deban seguir recibiendo deducciones fiscales especiales cuando están ganando decenas de miles de millones. No creo que los que gestionan fondos deban pagar menores impuestos que sus secretarios", sostuvo el mandatario.

Obama recordó, además, el acuerdo de presupuesto negociados por el presidente Ronald Reagan y el presidente de la Cámara baja, el demócrata Tip O'Neill, así como el acuerdo alcanzado por Bill Clinton y el republicano Newt Gingrich.

El presidente estadounidense apeló ayer sus oyentes: "Ustedes nos enviaron a Washington para hacer las cosas difíciles, las cosas correctas -dijo-. No sólo para algunos de nosotros, sino para todos''.

A medida que se acerca el vencimiento del 2 de agosto, las posibilidades de que Obama obtenga un acuerdo para reducir el déficit en cuatro billones de dólares, para los próximos diez años, como él desea, parecen desvanecerse.

Incluso parece difícil que se logre un recorte de dos billones de dólares en momentos en que el Congreso trata de tomar el control del debate.

Estancamiento

En la Cámara de Representantes, los republicanos se alistaban para decidir la próxima semana si permitirán que aumente el tope del endeudamiento soberano hasta 2012, siempre y cuando el Congreso apruebe una enmienda constitucional de presupuesto equilibrado, algo muy poco probable.

En el Senado, líderes republicanos y demócratas negociaban un plan bipartidista que permita a Obama aumentar el límite de la deuda sin una votación previa de los legisladores. Las conversaciones se centraban en cómo abordar en el plan la reducción del déficit a largo plazo, con la esperanza de satisfacer a los republicanos de la Cámara baja.

El senador republicano Orrin Hatch aseguró ayer que "la única solución a largo plazo es una enmienda constitucional para un presupuesto equilibrado". "Sólo mediante la restauración de las restricciones constitucionales sobre la capacidad del Congreso para gastar podemos limitar el crecimiento del gobierno federal", opinó.

En tanto en Wall Street, los banqueros y corredores de bolsa observan con preocupación el estancamiento de las conversaciones, temiendo que el fracaso en alcanzar un acuerdo político perjudique sus negocios en el país y en todo el mundo.

Por su parte, las agencias de calificaciones Moody's y Standard & Poor's han dicho que reducirán la evaluación de la deuda de Estados Unidos si el límite de endeudamiento no es elevado y no se presentan medidas convincentes de reducción del déficit.

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