Obama, en carrera hacia la reelección

Obama, en carrera hacia la reelección

WASHINGTON.- Con la inusitada anticipación de 19 meses, Barack Obama es, desde hace unas horas, el primer candidato formal para las elecciones presidenciales de noviembre del año próximo en Estados Unidos.

A pesar de que tiene una popularidad que apenas ronda el 45% y de que su plan económico no termina de arrancar, el primer presidente negro en la historia de esta potencia busca ser reelegido por otros cuatro años.

"Empieza con nosotros", fue el eslogan inicial de un esfuerzo proselitista que, con semejante plazo por delante, será una verdadera maratón para Obama.

"No tiene otra alternativa que empezar ya si es que aspira a lograr los 1000 millones de dólares que quiere para la campaña", dijo a LA NACION la analista política Kate Zukerberg. Los demócratas prefirieron evitar mostrarse a la defensiva y explicaron la elección de la fecha en una cuestión cabalística: eligieron el día 4, del mes 4 para la reelección del presidente número 44.

La broma, en todo caso, no cayó del todo bien en medios locales, que, o bien ignoraron el dato, o lo hicieron blanco de sarcasmo. No hay indicio, hasta ahora, de quién podría acompañar a Obama en la fórmula.

Pero lo cierto es que los republicanos están aún lejos de definir su candidato y eso da a Obama unos meses de ventaja para lograr la cifra récord de millones que pretende.

Video: Obama lanzó su campaña de reelección

Sobre todo, entre grandes corporaciones que, decepcionadas con su gestión económica, estarían más reacias a financiar su continuidad en la Casa Blanca. Paradójicamente, el comienzo fue modesto. Apenas un video colgado en la Web del presidente ( www.barackobama.com ) y una notificación que llegó por correo electrónico a sus seguidores.

Pero, eso sí: pese a que ya está comprometido en actos de recaudación y que aspira a un récord absoluto, no se privó de cuestionar en el mensaje inicial a las campañas que se valen de costosas publicidades.

"Lanzamos esta campaña ahora porque la política en la que creemos no se basa en anuncios televisivos caros o acciones extravagantes, sino en ustedes, en la gente que se organiza en sus barrios, que habla con los vecinos, con los compañeros de trabajo y con los amigos, y organizar este tipo de cosas lleva su tiempo", explicó Obama.

Cuesta empinada

El presidente tiene una cuesta muy empinada por delante. Su popularidad apenas roza el 45%; pierde electorado independiente (una reciente encuesta de Reuters afirma que su respaldo en ese nicho estratégico cayó del 47 al 37% entre febrero y marzo) y, para peor, el desempleo no termina de revertirse. "Entre eso y que las grandes corporaciones en sectores vitales de la economía no están muy conformes con su gestión, tiene realmente una campaña muy dura por delante", dijo Zukerberg.

En esa misma línea, la Casa Blanca no oculta que los demócratas se verán perjudicados por la decisión de la Corte Suprema de autorizar que las grandes corporaciones puedan aportar fondos "sin límite" a la campaña. Sospechan, con fundamento, que esos fondos se inclinarán más por los republicanos que por ellos.

Al golpear primero con su anuncio, Obama gana unos meses de ventaja para recaudar dinero, pero, al mismo tiempo, ofrece un punto vulnerable al ataque. "El mismo criticó como presidente las grandes sumas de dinero en proselitismo y vean lo que hace ahora", disparó el ex presidente de la Cámara de Representantes y posible precandidato republicano, Newt Gingrich. Es difícil que Obama pueda liberarse de ese estigma.

Más allá de eso, el frente republicano sigue tan incierto como desde la apabullante derrota que le propinó en noviembre de 2008, independientemente de algunos nombres de posibles aspirantes. Además de Gingrich, se mueven como posibles precandidatos los ex gobernadores republicanos Mitt Romney, de Massachusetts, y Mike Huckabee, de Arkansas, aunque éste da tantas señales de querer lanzarse como de todo lo contrario.

También se habla de dos mujeres republicanas. La ex candidata a vicepresidenta, Sarah Palin, y la representante por Minnesota y favorita del Tea Party, Michele Bachman. Ninguno parece con fuerza como para arrebatarle la presidencia a Obama, pero es temprano aún para saberlo.

"Los candidatos republicanos están en el mismo punto que en 2008: a la caza de Obama", dijo el experto en campañas electorales Anthony Corrado. "Los demócratas cuentan ahora con la ventaja en la búsqueda de dinero", coincidió.

Para el presidente, el modo elegido para el lanzamiento es todo un cambio. En 2007, anunció su candidatura con un discurso ante una multitud de exultantes seguidores en la localidad de Springfield, en Illinois.

Fuentes de la Casa Blanca aseguran que el presidente tiene programados, por lo menos, dos actos de recolección de fondos para los próximos días.

En cuanto al video de lanzamiento, el protagonismo no corre por cuenta del líder demócrata, sino de sus seguidores, gente corriente que se identifica y dice por qué hay que seguir apoyándolo. "Yo no estoy de acuerdo en todo lo que sostiene, pero lo respeto y confío en él", dice uno de ellos. La estrategia parece apuntar al fuerte impacto que, entre ese mismo público, tiene la predica del ultraconservador Tea Party, el movimiento popular que censura duramente las políticas del presidente, sobre todo, su expansión del gasto.

El esfuerzo no será sencillo. Una encuesta difundida en marzo por Reuters y elaborada por Ipsos muestra el fuerte retroceso de Obama entre el electorado independiente. "Hay un escenario complicado", dijo Cliff Young, uno de los responsables del revelador sondeo.

No hay memoria reciente de que otros presidentes que buscaron la reelección hayan lanzado su candidatura con tanta anticipación. El que más cerca estuvo fue Bill Clinton, en 1995.

"Es normal que el presidente parta de una posición defensiva, puesto que tiene que justificar sus cuatro años en el poder, pero no recuerdo un caso en que la campaña haya empezado más de un año y medio antes de los comicios", dijo Corrado.

UN TRIBUNAL MILITAR PARA AL-QAEDA

* WASHINGTON (Reuters).- El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, anunció ayer que una comisión militar en la base de Guantánamo juzgará al autoproclamado ideólogo de los ataques del 11 de septiembre de 2001, Khalid Sheikh Mohammed, y a cuatro de sus colaboradores, lo que constituye un importante revés para el presidente Barack Obama, que había prometido llevarlos ante una corte criminal. Holder responsabilizó a los legisladores por este revés político, al culparlos de aprobar en enero una medida que bloqueó el financiamiento para juzgar en una corte criminal a los sospechosos de los ataques.

SUS POSIBLES RIVALES

Michele Bachmann

Diputada por Minnesota

Congresista desde 2007, saltó a la fama en 2008 cuando acusó a Obama de tener una mirada antinorteamericana. Es fundadora y líder del ultraconservador Tea Party Caucus.

Haley Barbour

Gobernador de Mississippi

En el cargo desde 2003, ganó trascendencia en 2005 por su actuación durante la crisis del huracán Katrina, y en 2010, durante la crisis de petróleo en el golfo de México.

Tim Pawlenty

Ex gobernador de Minnesota

Logró notoriedad dentro del partido tras ser uno de los finalistas para acompañar al senador John McCain en la fórmula presidencial de 2008. Se define como un auténtico conservador.

Mitt Romney

Ex gobernador de Massachusetts

Tras quedar tercero detrás de John McCain y Mike Huckabee en las primarias republicanas de 2008, Romney busca consagrarse como candidato del partido para 2011.

Sarah Palin

Ex gobernadora de Alaska

Si bien es una de las figuras políticas más conocidas y controvertidas del país, sus polémicas declaraciones le ha granjeado enemigos en el establishment del partido, que podrían boicotear su candidatura.

Comentá la nota