En Corrientes la jornada de protesta se vivió en el Puerto, y en los barrios Industrial, Pirayuí y Mil Viviendas. Amplia presencia de dirigentes políticos.
Es así que la multitud ubicada sobre la zona portuaria de calle Plácido Martínez entre San Juan y La Rioja se pobló de ciudadanos que por dos horas expresaron su descontento por la inminente aprobación del proyecto de reforma del sistema judicial impulsado por el Ejecutivo nacional.
Con leyendas tales como "Cristina, la Justicia no se toca", "Justicia sí, lavado no", entre otros, este punto de protesta anti-K puso foco en la preocupación por la justicia y en aspectos vinculados con la política social y especialmente, la creciente inflación.
En contacto con EL LIBERTADOR, el concejal Gabriel Romero sintetizó el espíritu de la convocatoria. "Queremos dejar en claro que no avalamos el avasallamiento que pretende este gobierno, que no mide las consecuencias y está obcecado con sus intereses sectoriales", expresó el edil del Frente Amplio Progresista (FAP).
EN BARRIOS
El puerto local fue por tercera vez escenario de esta protesta nacional, con una multitud que superó a las anteriores.
Pero, en esta nueva oportunidad, también se sumaron otros puntos de protesta en la Capital correntina, ya que en los barrios Industrial, Pirayuí y Mil Viviendas se registraron manifestaciones en el mismo sentido y donde se profundizaron las expresiones de rechazo hacia el intendente Camau, quien defiende en Corrientes el autodenominado "modelo nacional", buscando así ser electo gobernador de la provincia.
Un grupo de personas se concentraron en la esquina de las avenidas Armenia y JR Fernández, ingreso del barrio Industrial, convocados por el "18A". Estos ciudadanos capitalinos reprodujeron el modo de protesta utilizado en todo el país las veces anteriores. Pancartas y cacerolas en manos, hicieron el mayor ruido posible para que sus vecinos escuchen y se les sumen.
Así fue como se formó este nuevo punto de protesta logrando concentrar a cientos de personas y el acompañamiento de automovilistas de una zona muy transitada, quienes se expresaban mediante bocinazos, inclusive pudiendo acompasarlos con las palmas de los manifestantes.
En tanto, en el barrio Pirayuí la protesta se situó en avenida Cuba y Alejandro Dumas, donde más de un centenar de vecinos concretaron una ruidosa manifestación con cacerolas, tambores, botellas plásticas y otros elementos que sirvieron de improvisado instrumento sonoro para la ocasión. Allí, algunos de los carteles que se pudieron ver expresaban "Cristina y Camau, unidos y organizados roban", "Cristina + Camau = corrupción" y "Corrientes, República aparte", entre otros.
Por su parte, los vecinos del barrio Mil Viviendas decidieron concentrarse en la esquina de avenida La Paz y Cosquín, donde se emplaza el denominado Playón de las Mil, ante la imposibilidad de poder trasladarse hasta el puerto local, donde la protesta fue claramente masiva al confluir allí los ciudadanos de los distintos puntos de la Capital correntina. En todos los lugares de protesta, los carteles y las cacerolas expresaron un enérgico repudio al kirchnerismo, tanto nacional como local, identificando en cada caso a "Cristina" y "Camau" como representantes de un modelo de gobierno al que rechazan.

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