Federación Agraria marchó a Cargill y pidió soluciones al Gobierno. A poco de la cumbre en Agricultura, Coninagro advirtió que el conflicto está a la vuelta de la esquina
Los líderes de la mesa de enlace agropecuaria redoblaron ayer la presión para que de la reunión que mantendrán mañana con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, surjan medidas concretas a los reclamos planteados por la crítica situación que atraviesa el productor triguero.
A horas del primer encuentro del año entre el Gobierno y el campo, tres de las cuatro gremiales rurales salieron ayer a advertir que habrá protestas en caso de que sus exigencias sigan sin ser resueltas.
Desde Rufino, donde encabezó un tractorazo hasta la planta de Cargill para denunciar los malos manejos del mercado del trigo, donde solo unos pocos ganan el presidente de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, le pidió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que observe lo que está pasando y tome medidas de reconciliación con el campo. Su vice, Julio Currás, en tanto, dijo que si mañana no aparecen soluciones, las protestas se generalizarán en todo el país. En ese sentido, el titular de Coninagro, Carlos Garetto, consideró, desde su cuenta de twitter, que el conflicto está a la vuelta de la esquina, si de la reunión con Domínguez no surgen respuestas oficiales que encausen rápidamente la comercialización del trigo.
Su par de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, sumó presión, al plantear que los pedidos de la dirigencia rural son bien claros: derogación urgente de los cupos de exportación y la eliminación de los sistemas de permisos para el embarque.
Los ánimos de los productores están muy caldeados, y en el interior hay muchas ganas de realizar medidas de fuerza. Se está esquilmando al productor triguero, hay un festín por parte de los compradores, manifestó Biolcati.
El jefe de SRA puntualizó: La reunión (de mañana con Domínguez) no puede durar más de 10 minutos, ya que el ministro conoce cuál es la solución al problema. Mientras, desde Rufino, Buzzi planteó: No faltará pan en la mesa de los argentinos, pero es necesario que inicie un camino de reconciliación con el interior productivo, estableciendo políticas que permitan incrementara la producción con más productores.
Este es un momento muy especial para nuestro sector: al problema de los productores trigueros se le suma que en las próximas semanas se estarán definiendo los rindes de los principales cultivos, por lo que el Gobierno debería estar trabajando junto al sector por los productores, y por todos los argentinos, subrayó.
Al frente de una caravana de camionetas y tractores que atravesó Rufino y terminó a las puertas de la cerealera, el líder de FAA denunció la política oficial en materia triguera, porque, desde hace cinco años, beneficia a las multinacionales en detrimento de los productores. Por eso, consideró que El Gobierno debe darnos soluciones, aunque desde FAA, estamos convencidos de que no es cualquier solución.
Tras responsabilizar a Guillermo Moreno, por las distorsiones que sufre el mercado triguero, por quinto año consecutivo, Buzzi consideró que mañana Domínguez debería estar acompañado por su par de Economía, Amado Boudou, por ser el jefe directo del cuestionado secretario.






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