"La UCR y su nueva hipoteca partidaria"

José Luis Salomón, presidente la UCR local, se refirió al polémico acuerdo electoral de la UCR con el PRO, fuerza que lidera Mauricio Macri y expresó unas palabras para "los amigos radicales ".

A los amigos Radicales de mi Pueblo:

Luego de la Convención Nacional del pasado 14 de marzo, quisiera reflexionar con ustedes algunas cuestiones que hacen al pasado reciente, al presente y al futuro de nuestro querido partido Radical.

Es cierto que nuestro centenario partido tenia, en estos últimos meses, un escaso nivel de conquista electoral y que necesitaba de algún flujo externo que lo vuelva a posicionar como competitivo en las próximas contiendas electorales de este año 2015.

Escuchamos a casi todos los principales referentes Nacionales, que "SOLOS" y con recursos genuinos no podíamos ponernos en la línea de largada y que, por lo tanto debíamos crear un amplio acuerdo nacional que nos permita volver a ser competitivos. Allí surge esta imperiosa necesidad de salir a buscar y adquirir un CREDITO HIPOTECARIO para recuperar el poder adquisitivo de un Partido muy devaluado en la consideración de los argentinos a la hora de invertir su voto.

El sábado bien ganada la madrugada, casi mañana del domingo 15 de marzo, el mayor órgano partidario, refrendó con el voto de la mayoría de los Convencionales Nacionales presentes, la adquisición de un nuevo préstamo hipotecario que, a todas luces condiciona por un largo tiempo, parte de nuestra identidad partidaria.

Somos absolutamente consciente que los Partidos Políticos ya dejaron de ser un Bien de Familia y que tal cobertura legal ante el avance de los embargos electorales ya no existe. Antiguamente se creía imposible que un integrante de una familia de origen Radical pudiera votar a otro partido era simplemente fantasioso y lo mismo le sucedía al Justicialismo, especialmente en la época de Perón.

Hoy los tiempos y el análisis a la hora de apostar nuestro futuro en un Partido político, ya no contempla lo que pensaban nuestros Padres, actitud que nos debe servir a los que nos toca conducir una cuota parte de este Partido Radical para entender que no se conquista el voto solo con el sentimiento o con la rica historia de nuestros antecesores.

Ahora bien, quienes adquieren un crédito, saben que pueden resolver en forma inmediata el problema que los desvela, pero a partir de allí, comienzan a correr los tiempos donde se necesita trabajar mucho más para generar los recursos adecuados que le permitan amortiguar en el menor tiempo posible la deuda adquirida; y si es posible cancelarlos antes de tiempo para comenzar a pensar en una nueva y mejor inversión a futuro y con recursos genuinos.

Esta comparación metafórica de nuestra historia reciente, nos obliga a creer que, quienes asumieron este compromiso y condicionamiento a futuro, lo hicieron conscientes de que en algún momento el Radicalismo debe recuperar y reconquistar a los argentinos, que desde hace mucho tiempo dejaron de entrar a nuestras numerosas sucursales partidarias, las que afortunadamente siguen existiendo en todo el territorio Nacional.

Rescato, más allá de las grandes incertidumbre que a todos nos genera esta última determinación, que el Radicalismo es uno de los pocos partidos políticos de la Argentina, cuyas decisiones trascendentes, para bien o para mal, siguen siendo tomadas por una amplia convención de representantes de todo el territorio nacional.

Sin lugar a dudas, algunos están muy conforme, otros no tanto y también los que rechazan de plano cualquiera de las posturas manifiestas en la Convención Nacional; pero nadie podrá decir o plantear que lo decidido se hizo en un ámbito cerrado sin el necesario debate y la sana confrontación de los diferentes pensamientos con los que se debe nutrir un Partido de proyección Nacional, como lo es la Unión Cívica Radical y que además pretende volver a estar en la consideración mayoritaria de los Habitantes de nuestra Patria.

Solo el tiempo nos dirá si la decisión adoptada fue acertada o por el contrario, debemos seguir pagando caro los errores que con mucha frecuencia, nos ha tocado hacerlo en los últimos años de esta democracia recuperada.

Por último y aunque nos duela decirlo, ya no está Raúl Alfonsín entre nosotros para aclararnos el camino a seguir, y hasta que esa reencarnación se vuelva a producir en algún otro dirigente y con matices seguramente diferentes, serán estos mecanismos de gobernabilidad partidaria, como son las convenciones, las que le deben garantizar larga vida al Partido del paisano Alem.

Como siempre, un correligionario abrazo para todos.

José Luis Salomón

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