Por orden del juez Ríos, unos 50 agentes de la Policía Metropolitana se presentaron cerca de la medianoche en el complejo donde vivía la víctima para trasladar a los inquilinos y propietarios a Tribunales
Unos cincuenta agentes de la Policía Metropolitana, que actúa por primera vez en este caso, se presentaron en el complejo a bordo de varios autos y tres camionetas. Tomaron los datos de los propietarios e inquilinos del edificio. Y los acompañaron a subir a varias combis de Criminalística para luego trasladarlos a los Tribunales, donde se encuentran brindando testimonio.
"Nos dieron una orden de allanamiento a los vecinos mayores de 18 años", dijo a la señal TN una joven que vive en el 6to piso del edificio. "Ahora tenemos que ir a dar una declaración testimonial", agregó. Según describió, los efectivos de la Metropolitana entraron al complejo. "Esto es un show. Hace quince días que pasó esto [el asesinato de la joven] y nunca le tocaron el timbre ni al vecino de la planta baja. Y esta noche se llevan a señoras de más de 80 años", se quejó.
En el lugar también se hizo presente Miguel Ángel Pierri, el abogado de Jorge Mangeri, portero del edificio y único acusado por el crimen. No quiso hablar con la prensa y aseguró "no tener idea" de los motivos por los que el juez hizo la inesperada citación.
Los vecinos, alrededor de 30 mujeres y hombres de distintas edades, algunos ancianos, muchos acompañados por niños y adolescentes, llegaron pasada la medianoche al Palacio de Justicia. Durante el transcurso de la madrugada, brindaron declaración ante la fiscal María Paula Asaro.
Uno a uno, luego emitir sus testimonios, los vecinos fueron abandonando el edificio de Talcahuano 550 escoltados por agentes de la Policía Metropolitana. Todos se negaron a responder preguntas a los periodistas de los distintos medios que estaban presentes en el lugar.

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