Si se coparticipara el 100% del gravamen la provincia triplicaría los ingresos en este concepto. El Congreso ya discute esa posibilidad entre necesidades reales y oportunismo político.
Según estudios de varias consultoras privadas y estimaciones de los legisladores neuquinos, 150 millones de pesos es lo que la provincia resignaría en 2010 según el actual modelo de reparto de estos fondos (Cuadro 1). Si, en cambio, se coparticipara la totalidad del gravamen según la ley actual, la provincia recibiría en total alrededor de 200 millones por año.
Cada vez que un argentino debita o acredita un monto en un cuenta corriente, un 0,6% del mismo queda en el fisco. Así quedó establecido desde agosto de 2001 cuando el "superministro" Domingo Cavallo salió a garantizar recursos extra para la caja nacional, en la antesala de la debacle que terminaría con "el corralito" y la huida del entonces presidente Fernando de la Rúa. Sin embargo, un gravamen que se pensaba transitorio –por esta razón nunca se coparticipó totalmente- terminó instalándose en el sistema fiscal argentino.
Durante el gobierno de Eduardo Duhalde se estableció que, de lo recaudado por el impuesto al cheque, sólo se reparta a las provincias un 30%, mientras que el 70% restante queda en manos de Nación (Cuadro 2).
Ahora, los legisladores de la oposición pretenden coparticipar el 100% de ese gravamen, lo que implicaría una inyección de fondos para las provincias pero desfinanciaría las cuentas de la Nación, motivo suficiente para que desde el kirchnerismo se muestren en contra de la medida.
Beneficios para Neuquén
Desde Neuquén, la óptica es distinta. El propio gobernador Jorge Sapag, aún a pesar de la buena sintonía con Cristina Kirchner, se mostró a favor de la coparticipación del impuesto al cheque. "No estamos en contra de un Gobierno, sino que estamos a favor de las provincias", dijo días atrás, sentando postura.
Es que, en las alicaídas cuentas provinciales, 150 millones de pesos es una suma nada despreciable. Se trata de tres cuartos del presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social o el 15% de los fondos que se necesitarían para dar el aumento salarial que reclaman los docentes.
Así lo entienden los legisladores nacionales del MPN y la UCR que representan a Neuquén que, a priori, votarán a favor de la coparticipación del 100% del impuesto al cheque.
El senador Horacio Lores, perteneciente al partido provincial, afirmó que el volumen de lo que se recaudaría "es bastante importante y la provincia lo necesita". "Representa una reafirmación de nuestra postura para fortalecer el federalismo. Tenemos que dar apoyo", sentenció, pero también advirtió que es necesaria una "nueva matriz más progresiva" de impuestos. Esto, en referencia al régimen de coparticipación que no sólo es dispar en su concepción sino que no se cumple tal como consigna la ley: en lugar de recibir el 34% de la recaudación central, los distritos sólo obtienen el 24.
Lores no sólo adelantó su apoyo a la medida, sino que afirmó que es probable que haya una alta receptividad a la propuesta ya que cuenta con apoyos incluso dentro del oficialismo. Es que, más allá de los compromisos políticos, los legisladores deben responder a las necesidades de sus provincias.
Lejos de la postura de Lores, la senadora por el Frente para la Victoria, Nanci Parrilli, fue enfática en su rechazo: "No voy a apoyar un proyecto de ley que recorte fondos para los jubilados o para la asignación por hijo bajo pretexto de derivar dinero para la provincia".
La legisladora aseguró que esto desfinanciaría a la Nación y que es necesario reformar el régimen de coparticipación, tal como lo sugiere presidente del PJ, Néstor Kirchner. Al mismo tiempo, atribuyó la discusión a un "intento mediático de la oposición" para perjudicar al Gobierno.
En referencia a los fondos que resigna Neuquén con el actual sistema, Parrilli afirmó que mucho mayores son "los que llegan a través de pensiones, jubilaciones o la asignación por hijo". "No podemos poner por un lado y sacar por el otro", sostuvo.
Aunque hay estudios que aseguran que Nación puede recuperar los fondos por otro lado (ver aparte), la coparticipación del impuesto al cheque representaría una pérdida de 10 mil millones de pesos para la administración central, monto equivalente a casi todo lo que se reparte en concepto de asignación universal por hijo.
Cámara baja
Mientras la discusión se define en el Senado, en Diputados ya se alinean las posiciones. El diputado nacional por la UCR, Horacio Quiroga, aseguró que ya hay 140 votos para coparticipar todo el Impuesto al Cheque. "Esto les conviene a las provincias. Es cierto que es poco, pero lo peor es que no se distribuya nada. Tendremos que avanzar en una ley de coparticipación más justa", aseveró el ex intendente neuquino, ahora alineado con el cobismo.
En la otra vereda, el radical K, Hugo Prieto, criticó la forma en que se encaró el debate. "Hay que equilibrar las necesidades de las provincias para financiar sus déficits con la necesidad del estado nacional de sostener su nivel de gasto", reclamó. El diputado aseguró que quienes proponen esto "en realidad están buscando que el Gobierno haga un ajuste".
El debate ya está abierto. Se trata de 150 millones de pesos que ganará Neuquén más otros 9.800 que irán al resto de las provincias. El desequilibrio deberá pagarlo el Estado Nacional y lo hará, de aprobarse la ley, con otros impuestos. A la larga, todo recaerá sobre el bolsillo que los argentinos. Lo queefectivamente se haga con estos fondos forma parte de otra historia.
Cuestiones de fondo y forma
El Cippec propone no coparticipar el impuesto al cheque y crear un fondo. Idesa, en tanto, afirma que es posible compensar la pérdida recortando subsidios.
Neuquén > Como cada vez que se discuten proyectos que implican un cambio sobre la realidad económica, distintas consultoras privadas realizan estudios con perspectivas, datos históricos y propuestas.
Un trabajo publicado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), sostiene que "coparticipar el impuesto al cheque es la peor solución". El trabajo asegura que las disparidades que posee el actual régimen federal de reparto se trasladarán al envío de fondos de este gravamen.
Por caso, tomando la recaudación de 2009 en este concepto, Neuquén recibiría 300 pesos per cápita por año mientras que Santa Cruz, de similar población e ingresos, recibiría el doble (cuadro 3). El Cippec aconseja, en este caso, destinar lo recaudado a un fondo con destino específico que se distribuya por fuera de la coparticipación federal.
Fondos compensados
Por su parte, el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), sostiene que es posible compensar los fondos que perdería Nación con la coparticipación del 100% del impuesto al cheque, estimados por la consultora en 8 mil millones de pesos.
Idesa propone reducir en un 4% los subsidios a empresas privadas, como por ejemplo Enarsa o Aerolíneas Argentinas, para equilibrar la balanza. Claro que esto implicaría una reducción en la prestación de los servicios que afectarían directa o indirectamente a los usuarios.







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