Negocian con productores precios de una canasta básica de alimentos

Es por la alta inflación. Incluiría arroz, fideos, papa, azúcar, leche, aceite, yerba y sal. Apunta a sectores vulnerables.
Buenos Aires. El Gobierno apura un paquete de medidas que apuntarán a frenar el impacto de la suba de los precios de los alimentos en el sector de la población con menores ingresos.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, serían los ejecutores de la orden presidencial. La medida buscaría establecer una canasta de alimentos básicos para abaratar el costo de la mesa en los hogares con bolsillos más flacos.

El Gobierno quiere alcanzar acuerdos con algunos productores de modo que se pueda subsidiar el precio de alimentos básicos. En otras ocasiones el Gobierno ya puso en marcha una lista de productos oficiales con precios muy bajos; pero esta vez aún no estaría resuelto si se aplicaría la misma modalidad.

La orden de la Presidenta habría mirado hacia el principal socio comercial argentino para buscar inspiración. Brasil ya tiene un sistema similar al que buscarían instrumentar ahora Giorgi y Moreno que permite que el menú tradicional brasileño como el arroz y feijoada tengan un precio muy accesible.

Para la mesa argentina, las negociaciones apuntan a abaratar los precios del pan, arroz, fideos, papa, azúcar, leche, aceite común, yerba y sal. Es incierto si se incluirá la carne vacuna, debido a la tirantez de Olivos con los productores ganaderos y en un contexto en el que no se descartan nuevas subas en las góndolas para este producto alimenticio.

Si esta medida en torno a la canasta básica se concreta, tendría una consecuencia indirecta que aliviaría las presiones que recibe el Gobierno en otras áreas.

En primer lugar, el Indec; en segundo lugar las duras negociaciones de Moreno con las alimenticias y las cadenas de comercialización por los aumentos.

Ante la consulta de Clarín, fuentes oficiales dijeron que Industria, la secretaría de Comercio Interior y también el Ministerio de Economía "están trabajando para analizar los eslabones de la cadena de valor de los sectores de alimentos, bebidas y otros productos de la canasta básica".

Esas mismas fuentes enfatizaron que se busca "determinar rentabilidad, precio y concentración de la oferta en esos productos". Sin embargo, aunque esas fuentes oficiales incluyeron al equipo de Amado Boudou en el trabajo vinculado a la canasta básica, otras fuentes también gubernamentales insistieron en que el ministro está "única y exclusivamente abocado al canje".

El Gobierno supone que si se contiene el costo en una canasta fija de alimentos básicos, las cuestionadas mediciones del IPC quedarían a resguardo de los cuestionamientos en torno a la brecha en las mediciones oficiales y las privadas por los productos de clase media; aunque esta situación no terminaría con las críticas a los cambios metodológicos.

Si el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y la ministra de Industria, Débora Giorgi, lograran que los productores aceptaran mantener sin subas los precios de los alimentos básicos, obtendrían a cambio un mayor margen para manejar a su antojo los valores en otro tipo de productos, orientados a los consumos medios o premium.

De este modo, sería allí donde los privados podrían trasladar los aumentos de otros costos, como por ejemplo la subas en los salarios y flexibilizarían sus quejas por los métodos negociadores de Moreno. Nada distinto a lo visto hasta ahora.

Ayer, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, reafirmó que las negociaciones salariales con los empresarios se discutirán sobre la base del "Indec del supermercado", y no con las estadísticas oficiales difundidas por dicha entidad. CC

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