Este jueves el macrismo intentará aprobar, entre otros proyectos importantes para el jefe de Gobierno Mauricio Macri, el de Presupuesto 2015, con las leyes fiscales y tarifarias correspondientes. Para lograrlo necesita del acompañamiento o la abstención de, al menos, tres diputados de la oposición. Negociaciones para conseguirlo.
Como es ya un clásico desde que el PRO es gobierno en la Ciudad, al no tener mayoría legislativa debe negociar con otras fuerzas apoyos para todos los proyectos promovidos por el oficialismo y obviamente uno de ellos es el Presupuesto.
En ese sentido los principales referentes del macrismo en la Legislatura están llevando a cabo múltiples negociaciones son algunos sectores de la oposición para que el jueves -durante la última sesión prevista, al menos por ahora, para este año- se aprueben el Presupuesto, la Ley Tarifaria y el Código Fiscal para el 2015.
También el PRO busca sancionar otras iniciativas que han generado resistencia en los bloques no oficialistas, como ser el Shopping de Caballito, el Plan para la Comuna 8, y la renovación de la concesión a la Asociación Golf Club en el sur, entre otras.
Frente al temario deseado, el diputado Alejandro Bodart adelantó: "Este paquetazo macrista de fin de año, de ajuste a lo social, entrega de predios públicos al negocio inmobiliario, menos verde y más cemento, seguramente se aprobará gracias a los votos o las abstenciones de UNEN. Aunque a nivel nacional algunos sectores de UNEN dicen oponerse a Macri, en la Legislatura todos le son funcionales al PRO".
Bodart detalló: "El paquete incluye varias leyes nefastas: el Presupuesto 2015 con ajuste en salud, educación y vivienda; un canje de deuda innecesario por 890 millones de dólares; el shopping de IRSA en Caballito; exenciones fiscales a las empresas tecnológicas y deportivas, y la entrega de 47 hectáreas públicas a un club de golf privado. La única postura coherente es votar todo esto en contra".
En el mismo sentido, el legislador porteño y vicepresidente del bloque del Frente para la Victoria, Gabriel Fuks, estimó muy difícil de votar el Presupuesto 2015 "si el PRO no acepta reajustar las previsiones de deuda y contratos como la reducción de gastos en publicidad, para reasignar ese dinero a aquellos temas que son prioritarios a solucionar en la Ciudad como lo es la Educación, Vivienda Social y el cumplimiento de las leyes de Urbanización pendientes, como la Ley 1770".
Con respecto a la estimación del tipo de cambio en la moneda, Fuks señaló: "Lamentablemente mal asesorados por los Sturzenegger y los Melconian, el PRO elaboró un presupuesto devaluacionista que preveía un dólar de 10 a fin de este año y de 12,5 en junio de 2015. Por suerte ni esto, ni todos los apocalípsis se cumplieron, con lo cual el PRO debería reasignar los más de 600 millones de pesos que había previsto como colchón para su campaña electoral".
Así las cosas, el PRO negocia con el bloque de Graciela Ocaña, Confianza Pública, y UNEN, para lograr el acompañamiento de por lo menos tres diputados o su abstención.




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