Tímidamente, después de un período de roces y entredichos, el macrismo y el denarvaísmo comienzan a acercar posiciones para llegar a un acuerdo electoral rumbo a las elecciones de octubre. Un día después de que trascendió la reunión que mantuvieron Mauricio Macri y Francisco de Narváez, desde ambos sectores salieron a ejercer presión para que se aceleren los tiempos.
Nosotros esperamos que tanto en la Ciudad como en la Nación el PRO tome decisiones para poder planificar una estrategia conjunta”, consideró el legislador porteño Daniel Amoroso, jefe de campaña de De Narváez.
Las palabras de Amoroso estuvieron en línea con lo que le transmitió De Narváez a Macri en el encuentro reservado del miércoles a la mañana. El diputado le insistió al jefe de Gobierno que tiene que lanzar su candidatura presidencial cuanto antes para dar señales de confiabilidad.
Ayer, el diputado provincial Jorge Macri, primo del conductor de PRO, buscó despejar esa duda. “Mauricio ha manifestado, con palabras y acciones, su decisión de ser candidato a presidente” sostuvo. Y en seguida agregó, con un toque chicanero: “Quien quiera oír, que oiga”.
Lo cierto es que desde ambos espacios coinciden en la necesidad de cerrar una alianza. Se sabe: a Macri no le sobran opciones en provincia y a De Narváez le ocurre lo mismo a nivel nacional. “Además, esta sociedad ya fue exitoso en el 2009, cuando le ganamos a Kirchner en su mejor momento”, replicó Amoroso.
Lo que pasó después de aquel triunfo también es conocido. Los socios se distanciaron y se cruzaron fuerte por los medios. Jorge Macri dio a entender algo de eso: “El PRO bonaerense ha estado siempre en el mismo lugar y con la misma coherencia. Así como lo hicimos en 2009, hoy reconocemos la necesidad de brindar una alternativa superadora al kirchnerismo. En ese espacio todos tendremos un rol importante, por eso hay que estar tranquilos y dejar de pensar tanto en el ´yo´, para poder trabajar en un ´nosotros´ para cambiar el país”.




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