No lo dice en público pero en reserva le admite a su equipo –y trasciende- que en el orden de sus prioridades “El Mejor” presidenciable por el que se inclina de cara al próximo año electoral es el actual mandatario provincial, Daniel Scioli.
“Scioli- Reutemann, en ese orden”; aclaran. Apenas algunos meses atrás, las preferencias reposicionaban a ambos en el lugar opuesto al que hoy ocupan. El santafecino fue siempre, hasta ahora, el preferido por el ex dueño de Casa Tía. Pero la creencia de que finalmente el ex corredor no habrá de competir más la necesidad propia de despejar la Provincia de su rival más temido, con quien admiten un horizonte complicado y hasta perdidoso en una eventual puja electoral que los enfrente, terminaron por convencer a de Narváez de que no hay estrategia más eficaz para cumplir su sueño de llegar al Ejecutivo bonaerense que inclinarse por el ex motonauta. La decisión de avanzar en esa estrategia tendrá correlato discursivo: de acá en adelante, amainarán las críticas al mandatario provincial desde su espacio.
Conveniencia pura o pragmatismo auténtico, el Diputado Nacional ya trabaja en ese escenario convencido, dicen, que no habrá de haber primarias –por mandato Judicial- y que el peronismo, todo, terminará reagrupándose de cara a las próximas elecciones. Cuesta creer si la decisión de dejar trascender a través de su entorno sus preferencias por Daniel Scioli fue la resultante de la búsqueda de un referente nacional que exprese sus convicciones, o el reconocimiento de que será una empresa cuanto menos brava, sino imposible, enfrentarlo en la puja provincial. A juzgar por las críticas a veces despiadadas con las que se lo ha escuchado en el pasado no muy lejano a de Narváez hablando de la gestión provincial, parece imponerse más bien ésta última. Una suerte de reconocimiento implícito de necesidades -debilidades- propias antes que de bondades ajenas.
Menos realista para la tendencia natural del comportamiento político argentino medio suena la creencia que anida en el denarvaísmo acerca de la forma en que Scioli podría catapultarse en el escenario nacional. Convertido en el ‘Plan B’ natural del oficialismo, lo único –nada menos-que resta definir para que de Narváez vea cumplido su seño de un Scioli presidenciable, es qué rol ocupará la presidenta, por ahora –aunque extraoficialmente- lanzada candidata a su propia reelección.
En el escenario ideal, en el entorno del empresario ven cierta la posibilidad de que Cristina Kirchner, finalmente, desista de su postulación y hasta la imaginan de regreso al Sur, "trabajando de ex Presidenta", ilustran. Pero tampoco descartan que la coyuntura haga lo suyo, empujándola a dar un paso al costado y obligándola a archivar su deseo reeleccionista.
Sin Scioli en la grilla bonaerense, en el denarvaísmo empiezan a trabajar el escenario de un eventual enfrentamiento con el tigrense Sergio Massa. Debilitarlo en su armado, la obsesión del equipo de campaña del empresario, alumbró la posibilidad de un acercamiento a referentes del peronismo crítico que por estas horas comulgan con el ex Jefe de Gabinete nacional. En el horizonte cercano aparece, primero, el platense Pablo Bruera.
Creen que éste enterrará sus pretensiones electorales en la Provincia, donde no tiene chances, y empezará a trabajar su reelección al frente de la Capital Provincial congelando su sueño bonaerense hasta el próximo turno. En el marco de esa estrategia de seducción al alcalde platense, en el entorno más cercano del empresario no ahorran elogios a la figura de Bruera. Ensayan la teoría de las Dos M: “Pablo tiene dos virtudes interesantes para explotar en términos electorales el año próximo: expresa la Moderación y la Modernidad en el peronismo, que la sociedad está reclamando”, aseguran.
Hay más. El denarvaísmo le reconoce a Bruera “haberle dicho en vida a Néstor Kirchner lo que muchos pensaban, y callaron”. Y jugados como estan a reciclarse dentro de un oficialismo "sin Néstor" -en el lexico denarvaísta no hay apellidos incluso para los principales adversarios- y con un Scioli presidenciable, todo lo que suene antikirchnerista suma a la causa, sobre todo en el marco de una alianza electoral que debilite a Massa arrebatándole a uno de los principales integrantes del Grupo de los 8.
Ya dieron un paso en ese sentido cuando dejaron al referente local, el diputado platense Gonzalo Atanasof, sin su lanzamiento deseado la semana última en Atenas, hasta donde llegó deseoso de escuchar –explícita desde el atril- la bendición de Francisco a su candidatura municipal y tuvo que conformarse con ser apenas el orador anfitrión del lanzamiento exclusivamente provincial que encabezó el empresario.
Entre ambos Bruera ostenta, además, otro valor agregado que lo realza por encima de las bondades electorales del hijo del histórico dirigente del peronismo provincial Alfredo Atanasof: detenta el Poder en la ciudad. Una máxima que el denarvaísmo reconoce determinante en una puja electoral. Incluso para el caso del propio Francisco en un eventual enfrentamiento con Daniel Scioli: “En un escenario de paridad electoral, siempre, inexorablemente, termina imponiéndose –porque resulta más sencillo- quien detenta el Poder”, aseguran.
A "Gonzalito", como lo sigue llamando de Narváez para comparar el mérito de su delegado platense con el que la dirigencia política le reconoce a "Ricardito", no le ven -todavía- vuelo propio suficiente como para explotar de manera contundente la portación de apellido en una contienda electoral. Primero porque esa posibilidad la reconocen sólo en el hijo de Alfonsín, frente al cual su propio partido no tiene alternativa sólida para empardarlo, y segundo porque en el oficialismo, además de sobrar candidatos, los hay como Bruera, con un altísimo voto de confianza en la ciudad que el hijo de Alfredo, sueña gobernar.
Sin campaña en la Costa Atlántica bonaerense.
Con ese escenario electoral, los equipos técnicos del empresario trabajan contra-reloj para reforzar la campaña proselitista de cara a las elecciones 2011. En ese sentido, ya hay una determinación: de Narváez se mostrará bastante poco, casi nada, en la próxima temporada estival, a lo largo de la Costa Atlántica bonaerense.
“La Costa –explican- sirve básicamente o para ‘instalar’ a un candidato, o bien para apuntalar una postulación nacional. Ninguna lo roza a Francisco, que ya está instalado y resuelto a competir por la Provincia”, explican desde el denarvaísmo.
En ese marco, según trascendió, el Diputado Nacional profundizará su recorrida por el interior bonaerense, fundamentalmente, aunque se prevé algún desembarco en la Costa que –no obstante- será fugaz y secundario en comparación con sus incursiones tranqueras adentro del territorio provincial. A.A.







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