La petrolera estatizada volvió a subir sus precios. Esta vez fue entre 6 y 7,5 por ciento. La variación acumulada en lo que va del año supera el 30 por ciento. Desde ayer la nafta súper vale 9,57, la premium 9,99 y el gasoil 7,97 pesos. Por decisión de YPF el NEA tiene que pagar los combustibles más caros del país.
Se trata del segundo aumento en el tramo final del año, ya que en la última semana de octubre se había producido una variación de porcentaje similar a la de ayer.
Como es tradición, ni bien aparecieron los nuevos precios en las estaciones de servicio de YPF, las expendedoras de las demás banderas también corrieron sus valores y algunas de ellas ya cobran por encima de los 10 pesos por un litro de nafta súper.
Los precios de YPF, manejados de forma centralizada desde la conducción central de la empresa, se incrementaron más de 30 por ciento mientras duró el “congelamiento” de precios dispuesto por el -hasta ahora en funciones- secretario de Comercio de la Nación, Guillermo Moreno.
Los estacioneros de Misiones consideraron oportuno el nuevo aumento y estiman que no habrá inconvenientes con el abastecimiento.
Asimetrías regionales
La estatización de la principal jugadora del mercado de combustibles del país no demostró interés, al menos hasta ahora, por equiparar los precios en las distintas provincias.
Por el contrario, continúa con su política de castigar al NEA -la región más pobre de Argentina y la única que no tiene acceso al gas natural- con los precios más caros del país, en lo que representa una política comercial que se da de bruces contra el principio de equidad que el gobierno nacional enuncia como una de sus banderas.
En estaciones de servicio de bandera de YPF ubicadas en la exclusiva zona de Puerto Madero, en Capital Federal, un litro de súper cuesta 8,72 pesos, 85 centavos menos que en una de Posadas.
Otro dato que profundiza las asimetrías regionales, es que el combustible que YPF decidió mantener como opción de bajo costo es el gas natural comprimido o GNC, combustible que no fue alcanzado por los últimos incrementos de precios.
Con esa decisión, que no responde a ningún factor técnico, la política de precios de la petrolera no hace más que reforzar la discriminación hacia las provincias del NEA, ya que la región no tiene acceso al GNC.

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